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Parece que el Elche CF se ahoga hasta cuando hace pie

Además de encontrar solución a nivel futbolístico, volver a ser ese equipo fiable de la primera vuelta, especialmente en ambas áreas, durante la semana Sarabia está intentando también limpiar la cabeza de los suyos, aligerar la pesada mochila que portan a sus espaldas y que, sin duda, en este momento les está lastrando casi tanto como lo hizo la plaga de lesiones a la que hubieron de enfrentarse en enero y buena parte de febrero

  • Momento de un entrenamiento del Elche CF esta temporada
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ALICANTE. "Quiero contarte que me ahogo hasta cuando hago pie", cantan los murcianos de Viva Suecia en "Dolor y gloria" que, precisamente, forma parte de la 'playlist' de los encuentros del Elche CF en el estadio Martínez Valero.

Las nueve jornadas sin ganar y el reflejo que está teniendo lo anterior en la clasificación le está pesando sobremanera a los franjiverdes. Se pudo comprobar en el encuentro del domingo con el RCD Espanyol: no obstante haberse reducido a la mínima expresión una lista de bajas que en su momento llegó a ser bien larga, el equipo de Eder Sarabia no termina de arrancar de nuevo. De los brotes verdes en el juego que ya aparecieron en el envite con la Real Sociedad y, sobre todo, en la cita con el CA Osasuna, no hubo rastro frente al Espanyol, como tampoco lo había habido una semana antes en San Mamés.

La situación clasificatoria agobia, las gradas del Martínez Valero son cada vez más altas, las distancias sobre el verde se hacen más largas... Sarabia intentó que los suyos resetearan una vez el equipo regresó a la dinámica de un encuentro por semana, es decir, se puso fin al atracón de partidos ligueros que le cocinó LaLiga y que se habían visto aderezado por la cita copera en Sevilla con el Real Betis. Sin embargo, la anhelada victoria no llegó y los nervios empezaron a aflorar de nuevo, al calor del estrechamiento del margen de puntos sobre la zona de descenso que pasó de siete a uno. Afortunadamente el RCD Mallorca, su más directo rival, también ha demostrado que no es inmune a su particular situación en la tabla: el sábado, en su encuentro contra la Real Sociedad, también le pudo la situación, si bien es cierto que el club bermellón también está tomando medidas en busca de la tabla rasa, concretamente un relvo en el banquillo que ha llevado al mismo a Martín Demichelis.

  • Golpes como el encajado en el Ciutat de València siguen doliendo

Como versa la canción de Viva Suecia que suena por los altavoces del Martínez Valero en la previa de los partidos, como en la vida, en el fútbol también hay momentos en los que uno siente que se ahoga incluso cuando hace pie. El reto del Elche pasa ahora mismo precisamente por eso, por volver a respirar con soltura... y hacerlo antes de que el nivel del agua suba un poco más y ya no se haga pie.

Además de encontrar solución a nivel futbolístico, volver a ser ese equipo fiable de la primera vuelta, especialmente en ambas áreas, durante la semana Sarabia está intentando también limpiar la cabeza de los suyos, aligerar la pesada mochila que portan a sus espaldas y que, sin duda, en este momento les está lastrando casi tanto como lo hizo la plaga de lesiones a la que hubieron de enfrentarse en enero y buena parte de febrero. 

Conseguir lo que persigue el técnico bilbaíno urge porque los malos resultados no solo se le están haciendo bola a los suyos, es que la dinámica negativa empieza a enquistarse en el vestuario franjiverde y eso es un problema mayúsculo; cuando un equipo pasa tanto tiempo sin ganar, cada partido se asemeja a una montaña más empinada que la anterior. Aparecen las dudas en los controles, la precipitación a la hora de tomar decisiones y, en definitiva, el miedo a perder pesa más que el deseo de ganar. Ya lo viene reconociendo el propio Sarabia en sala de prensa en las últimas semanas cuando habla de "falta de valentía y claridad" en su equipo. El Elche sigue queriendo tener el balón, mandar, instalarse en campo rival, pero hace tiempo que no solo no lo consigue durante la mayor parte de los encuentros, es que tampoco lo hace durante fases significativas de los mismos.

  • Eder Sarabia expresa su disconformidad con un lance de un envite de los suyos

En el envite con el Espanyol volvió a quedar en evidencia. Sí, los franjiverdes fueron capaces de reaccionar, tiraron de orgullo para igualar el marcador en un momento muy concreto del duelo, pero adolecieron de continuidad y, sobre todo, de precisión en los últimos metros para convertir ese empuje en algo más que un arreón puntual. Y en una competición tan exigente como LaLiga EA Sports, donde cada error se paga caro y cada punto se defiende como oro, la falta de contundencia (en las áreas) termina por marcar la diferencia.

Marzo se presenta como un mes de curvas pronunciadas, con salidas exigentes y adversarios que pelean por objetivos muy distintos, desde la clasificación para competiciones europeas hasta la permanencia. El Elche necesita volver a reconocerse, recuperar la confianza que exhibió durante buena parte de la primera vuelta y capitalizar en resultados positivos esas fases de buen juego que, de momento, aparecen y desaparecen cual espejismo... cuando hasta enero eran bien palpables.

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