ALICANTE. El franjiverdismo no salía este miércoles de su asombro al conocer de boca de Eder Sarabia que ha decidido no continuar en el Elche CF. Todas las razones son respetables, pero las que ofrecía el preparador bilbaíno lo son más... el problema es que hasta ayer se había manifestado en público y en privado respecto a lo anterior, a su continuidad, en un sentido diametralmente opuesto. De ahí que el aficionado medio y aquellos que tratamos, que hemos tratado más directamente con el técnico, nos sorprenda una decisión que, por otro lado, es totalmente entendible: uno ha de saber irse de los sitios y en el caso de Sarabia este es el momento ideal para hacerlo. Su trabajo y, especialmente, el resultado del mismo está ahí y, no nos engañemos, es muy difícil mejorarlo por mucho que en el fútbol dos más dos no sean igual a cuatro.
La institución está por encima de las personas y el Elche hoy ni es más grande ni es más importante que antes de Sarabia, pero no es menos cierto que su primer equipo estará en la temporada 2026/27 compitiendo en la elite del fútbol español gracias en gran medida al bilbaíno, a su buen hacer tanto la pasada campaña como la presente. Recordar lo anterior no solo es justo, es obligado.

- Sarabia durante la comparecencia en la que anunciaba que no seguirá
Sarabia ya tiene un más que merecido capítulo en la centenaria y dorada historia del Elche, pero que nadie se confunda que otros vendrán ahora y se harán acreedores de un reconocimiento análogo, como no pocos lo han sido antes o de manera coetánea al entrenador bilbaíno. Uno de ellos es el mediocentro Aleix Febas, quien también pone fin a su relación con el club del Martínez Valero, si bien lo hace en circunstancias distintas porque él sí acaba contrato.
Lo normal es que Febas hubiera pegado un portazo en el mercado de invierno de la temporada 2023/24, pero no lo hizo, apostó por quedarse pese al trato manifiestamente mejorable que recibió del antecesor en el cargo de Sarabia. El futbolista ilerdense ha cumplido dentro y fuera del terreno de juego, pues ha respetado su palabra de no comprometerse con otro club nadie hasta saber dónde iba a competir el Elche la próxima temporada y qué le podía ofrecer para que siguiera jugando de franjiverde.
El ilerdense es exquisito a todos los niveles y no va a alimentar polémicas, pero que no les cuenten películas: la oferta de renovación del club del Martínez Valero no estaba a la altura de lo que él esperaba, si bien es cierto que no es lo anterior lo que ha pesado más en su decisión y sí que a su edad, consciente de que los días pasan volando y se encuentra en la etapa final de su carrera, le mueve el cuerpo la posibilidad de pelear por un objetivo distinto que la permanencia en LaLiga EA Sports.

- Febas en su rueda de prensa de despedida
Febas y Sarabia son dos de los protagonistas de los éxitos con los que ha cerrado el Elche las dos últimas campañas. Hay otros muchos y muy probablemente sigan en las próximas semanas un destino análogo al del ilerdense y el bilbaíno.
El fútbol, especialmente el moderno, va de resultados, pero también de tiempos. Este miércoles se cerró una etapa irrepetible en el Martínez Valero. La de un ascenso en el que pocos creían seguido de una permanencia heroica; la de un vestuario que volvió a enganchar a una ciudad entera; y la de dos pilares del mismo que, con sus luces y sus sombras, han dejado huella en el corazón del franjiverdismo. Es importante no caer en un futuro en la desmemoria, pero lo es más tener presente que el balón sigue rodando, el escudo está por encima de todos y llegarán otros protagonistas y con ellos arrancarán otras historias.