VALÈNCIA. La fe vuelve al Ciutat de València gracias a un doblete de Carlos Espí. El Levante vence tras cinco encuentros sin hacerlo y vuelve a creer en la salvación. El partido tuvo dos caras completamente diferentes: una primera, con un Alavés muy superior, y una segunda, en la que los ‘granotas’ aprovecharon la superioridad numérica para sumar de tres y colocarse con 21 puntos.
Con cuatro derrotas seguidas, apenas 18 puntos y a 7 de la salvación, los de Luís Castro llegaban a este encuentro afrontándolo como una auténtica final. Posiblemente, una de las últimas ‘balas’ para reengancharse a la pelea por la salvación.
Los elegidos por el técnico portugués fueron prácticamente los mismos que en Barcelona, aunque con tres cambios. Matías Moreno, Raghouber y Paco Cortés entraban en sustitución de Víctor García, Oriol Rey y Matturro.
El Levante UD salió a morder arriba desde el inicio, pero dejó algunos espacios a un Deportivo Alavés que los aprovechó para dar el primer susto tras un remate de cabeza, en una falta lateral, que detuvo Ryan.
Superados los primeros compases, la posesión pasó a dominarla el equipo visitante. Sin embargo, el conjunto ‘granota’ estaba sabiendo castigar los errores en la salida de balón de su rival. Tanto que, tras un gran pase por encima de la defensa de Paco Cortés, Carlos Álvarez se quedó solo ante Antonio Sivera, pero su disparo se marchó fuera.
El partido entró entonces en un tramo de tanteo y equilibrio. Hasta que el Alavés dio un paso adelante y, tras un córner, Ryan tuvo que intervenir por partida doble para evitar el 0-1.
Ahora sí, el choque comenzaba a convertirse en un auténtico asedio de los de Eduardo Coudet. El Levante no era capaz de superar la presión y concedía demasiadas facilidades a su rival.
El Deportivo Alavés merecía claramente el gol ante un Levante ‘K.O.’. Una situación que empezó a desesperar al Ciutat, que pitó a sus jugadores para pedir más intensidad y reacción.
La sangría era total. Una llegada por la derecha de los vitorianos terminó en un centro peligroso que, tras superar a Ryan, dejó a Aleñá sin portero. Parecía un gol cantado, pero Dela lo salvó ‘in extremis’.
Pese a todas esas ocasiones, el encuentro se marchó al descanso con empate a cero. Sin duda, lo mejor para los ‘granotas’ era el resultado, aunque justo antes de irse a vestuarios, Iván Romero tuvo en sus pies una clara ocasión que volvió a detener Sivera.
A la vuelta del descanso, Carlos Álvarez tuvo la ocasión más clara del Levante en todo el partido, mandando el balón al palo. Eso dio mucho aire a los de Luís Castro, que salieron con una cara completamente diferente a la de la primera parte.
Llegado el minuto 56, el propio Carlos Álvarez tuvo que ser sustituido por lesión, entrando Carlos Espí en su lugar. Y, poco después, el partido cambiaba por completo: Parada, jugador del Alavés, veía la segunda amarilla, dejando a su equipo con uno menos.
El Levante tenía 30 minutos por delante con ventaja numérica para sacar adelante el encuentro y, de inmediato, comenzó a apretar. Un remate de Olasagasti, tras un saque de esquina, parecía que entraba, pero Sivera sacó una mano salvadora para mantener las tablas.
No se quedó ahí el ‘arreón’ granota, y el guardameta del conjunto vasco volvía a aparecer para detener una espectacular volea de Espí.
Con el paso del tiempo, se complicó más llegar a portería rival. El Alavés se cerró mejor, y el Levante, que insistía con los centros, no terminaba de hacer daño, mientras los nervios y las urgencias comenzaban a aparecer.
En el minuto 88, el jugador que más peligro estaba generando apareció: Carlos Espí desató la locura en el Ciutat de València para colocar el 1-0, casi llegando al 90. Un gol que premiaba la fe y el esfuerzo del Levante.
Y aún no había acabado. En el descuento, otra vez Espí, sentenció y decidió el encuentro dando una victoria importante a un conjunto y una afición que vuelven a creer tras un 2 a 0.