VALÈNCIA. Partido clave para las granotas. El Levante UD femenino recibió este domingo al Atlético de Madrid en una Ciudad Deportiva de Buñol (València) envuelta por un viento que condicionaba la circulación del balón y el juego de ambos equipos.
Las granotas llegaban a la Jornada 19 como colistas con ocho puntos, pero a solo uno de abandonar los puestos de descenso. En la previa al encuentro, el entrenador Andrés París se mostró satisfecho con el momento del equipo, aunque advirtió de que sería un partido "muy exigente" frente a unas rojiblancas que se sitúan en quinta posición de la tabla con 28 puntos.
La exigencia se hizo patente desde el primer pitido. Las rivales tomaron las riendas con una posesión dominante en campo granota, pero el Levante no se amedrentó y se atrevió a atacar desde los primeros compases, consciente de la solidez defensiva que debía superar.
La confianza de las visitantes al salir jugando desde atrás descuadró a las locales, que encajaron el primer tanto en el minuto siete. Un córner ejecutado con precisión encontró a Synne Jensen en el corazón del área.
Su remate dificultó la intervención de la guardameta granota, Laura Coronado, que no pudo retener el balón con sus manoplas, y las rojiblancas se adelantaron al marcador.
El 1-0 doblegó el ánimo de las levantinistas, arropadas por el constante aliento de su afición y banquillo. Una motivación que permitió a Ariana Arias 'Ari' y a Agama pisar el área rival en varias ocasiones, aunque sin lograr superar la ordenada zaga colchonera.
En la primera parte el Atlético de Madrid exhibió su superioridad con una circulación pausada y criterio en cada pase. Las visitantes encontraron en la banda derecha, con Alexia Fernández y Fiamma Benítez, su principal vía de progresión.
Fuerza y resistencia en el segundo tiempo
El descanso fue un choque de aire fresco para las locales, que regresaron al césped con renovada energía y determinación para encontrar el empate.
A partir del minuto 45, el Levante comenzó a acumular ocasiones en la portería de Lola Gallardo, a la cual pusieron en aprieto. María Gabaldón y Agama fueron las primeras en probar fortuna, y después fue Alma Velasco. Todos los balones encontraron respuesta en los reflejos de la portera visitante, que mantuvo la portería a cero con solvencia.
Diez minutos le bastaron a Bascu para volver a intentarlo, aunque su disparo se marchó desviado por escasos centímetros. La desesperación de las levantinistas por sumar al menos un punto no solo se respiraba en el césped, sino también en el banquillo.

- El entrenador del Levante UD, Andrés París. -
- Foto: EFE/ANA ESCOBAR
Las decisiones arbitrales resultaron determinantes para sacar de sus casillas a un Andrés París que vio la roja en el minuto 70, dejando a su equipo sin técnico en el tramo final del encuentro.
Los últimos mintuos fueron decisivos para ambos equipos. La entrada de Luany en el Atlético de Madrid supuso un jarro de agua fría para un Levante que no encontraba el gol. La delantera brasileña logró desmarcarse y plantarse sola ante Coronado, pero Eva Alonso apareció para despejar el balón in extremis y evitar el segundo tanto rojiblanco.
Por su parte, el Levante no cesó en su empeño por lograr el gol del empate que les mantuviera vivas en la lucha por la permanencia. Sin embargo, el tanto no llegó y las granotas cayeron derrotadas en un partido que pudieron haber empatado. Su camino hacia la permanencia deberá esperar a la jornada 20, cuando visiten al Granada el próximo 14 de febrero.