VALÈNCIA. Nada tiene que ver el Copete de inicio de temporada con el que se está viendo en las últimas semanas. Su comienzo fue dubitativo, pero ahora se ha convertido en el capitán general de la defensa, siendo con diferencia el mejor en esa línea.
De dudas a liderazgo
Desde hace ya varias semanas, el ex del Mallorca se ha consolidado como el líder defensivo de un bloque que se ha visto lastrado, especialmente, por los errores de otros jugadores. Unos fallos que, en parte, también cometía Copete en los primeros encuentros, pero que ha sido capaz de corregir y superar para alcanzar una versión muy sólida.
En estos últimos siete días, el Valencia solo ha encajado un gol en tres partidos, dejando la portería a cero frente al Burgos y el Getafe, algo que no sucedía en Liga desde el pasado 21 de noviembre ante el Levante.
Y no solo eso. La cifra de ocasiones recibidas ha bajado considerablemente, con apenas seis disparos entre los tres palos en esos tres encuentros, un dato que refuerza un paso adelante en el apartado defensivo del equipo.
Un papel clave en un momento crítico
Ahora, Copete es más importante que nunca. Las lesiones de Diakhaby, que se perderá lo que resta de temporada, y la de Tárrega, cuyo alcance todavía está por determinar, le dejan prácticamente como único central disponible, a excepción de Cömert, que arrastra algunas molestias físicas.
En este contexto, deberá mantener este alto nivel para minimizar las carencias que puede sufrir el Valencia ante tantas bajas en una línea especialmente castigada. Y tendrá que hacerlo al borde de la suspensión por acumulación de amonestaciones.
Unas carencias que podrían contrarrestarse con incorporaciones. Los fichajes en defensa son obligatorios y urgentes; se necesitan cuanto antes.
El duelo del sábado ante el Espanyol tiene una importancia capital, y sería de gran ayuda para Corberán y los suyos poder contar con nuevos efectivos en una defensa seriamente afectada por las lesiones.