VALÈNCIA. La sensación Diego López se ha deshinchado esta campaña en el Valencia CF, el de Turón lejos de afianzarse en una temporada clave para él, ha bajado drásticamente sus números llegando a, de momento, firmar su peor campaña desde que subió al primer equipo de la mano de Rubén Baraja.
El asturiano vivió una temporada pasada casi de ensueño, alcanzando unas cifras de ocho goles y cinco asistencias en LaLiga, además de otro gol y otra asistencia en Copa del Rey, en los 41 encuentros que disputó en toda la campaña, haciendo suya la banda y siendo uno de los pesos pesados del ataque valencianista.
Esa chispa se ha ido apagando, pese a empezar la temporada con un gol a la Real Sociedad en la primera jornada, hasta llegar a este mes de marzo dónde sus números son muy opuestos a lo que serían hace un año.
Diego López ha jugado cuatro partidos este mes, en los que ha sumado solamente 42 minutos, repartidos entre Osasuna, Alavés, Oviedo y Sevilla, siendo el día del Oviedo el encuentro que más minutos disputó con un total de 21, habiéndose perdido algún partido por lesión, el atacante no es titular en LaLiga desde el 10 de enero, algo que choca frontalmente con su mes de marzo de la pasada campaña, dónde fue el héroe del Valencia al anotar en los cuatro partidos que se disputaron ese mes, Osasuna, Valladolid, Girona y Mallorca, que le valieron para llevarse el trofeo de mejor jugador sub23 del mes, irse al Europeo con la Rojita y más tarde una buena renovación con el Valencia CF.
El asturiano debe volver a su mejor versión tras una apuesta fuerte del club en retenerlo, con nuevo contrato hasta 2029 y que lo sitúa en un escalón salarial de jugador titular en el Valencia CF. Quedan 9 jornadas de LaLiga y tendrá oportunidades para acabar el año con mejor sabor de boca y para no dejar la presente temporada como su peor hasta la fecha, en la que en 26 encuentros solamente ha visto portería en tres ocasiones y no ha dado ningún pase de gol.
El delantero ya igualó estas cifras en su año de explosión, dónde con Rubén Baraja disputó diez partidos y anotó tres goles, además de dar una asistencia, y siendo ya el destacado en una crucial victoria ante el Real Madrid en Mestalla.