VALÈNCIA. El Valencia CF afronta las últimas ocho jornadas con 35 puntos en el casillero y un margen todavía tranquilizador sobre el descenso, pero ni mucho menos definitivo con apenas seis de margen sobre los puestos de peligro. Al desaprovechar la oportunidad de mirar arriba, la situación vuelve a apretar por abajo con la necesidad de sumar para no volver a verse en la pelea.
La proyección: lo justo para salvarse
Si el conjunto ‘ché’ repitiera exactamente los resultados de la primera vuelta ante los rivales que le quedan, sumaría 7 puntos más. Es decir, alcanzaría los 42 puntos. Una cifra que, sobre el papel, suele ser suficiente para asegurar la permanencia… pero sin margen para errores.
En los duelos contra el Elche CF y el RCD Mallorca, próximos compromisos, el Valencia empató en Mestalla. Dos puntos que ahora, seguramente, sabrían a poco viendo la necesidad actual.
Después llegarían dos duelos en Mestalla ante rivales que no fueron del todo bien en la primera vuelta. Derrota por 2-1 ante el Girona FC en Montilivi y mismo resultado frente al Atlético de Madrid.
La única victoria ante estos rivales llegó ante el Athletic Club en Mestalla (2-0), con goles de Santamaría y Hugo Duro. El resto, más de lo mismo: empate en Vallecas frente al Rayo Vallecano, tablas también ante la Real Sociedad en casa y la goleada sufrida ante el FC Barcelona (6-0).
Un escenario que obliga a reaccionar
El resultado de esa simulación es claro: 7 puntos más y 42 en total. Salvación probable, sí. Tranquilidad real, ninguna. Porque este Valencia ya ha demostrado que no sabe vivir en la calma. Que cuando tiene la oportunidad de mirar hacia arriba, tropieza. Y que cuando parece tener margen, se complica solo.
Ahora no hay cálculos que valgan, si los de Corberán quieren estar tranquilos al final de temporada, porque ya han demostrado que no miran arriba, deben dar un paso adelante. Los dos próximos partidos son clave para ver hacia donde va el final de temporada del Valencia CF.