VALÈNCIA.El Valencia CF afronta este jueves los octavos de final de la Copa del Rey frente al Burgos en El Plantío. Un encuentro que estará marcado por las posibles rotaciones y, sobre todo, por la incógnita en la portería. Ante la baja de Julen, Corberán debe decidir si da continuidad a Dimitrievski o si apuesta por Cristian Rivero.
El guardameta macedonio, en un principio, era el portero elegido para la Copa del Rey, tal y como se demostró ante la UD Maracena y el Cartagena, donde fue clave al parar un penalti en la prórroga.
Sin embargo, se perdió el encuentro ante el Sporting de Gijón y en su lugar entró Julen Agirrezabala. Una decisión que parece indicar que Corberán daría continuidad a Dimitrievski en Burgos, al no contar con Rivero ni siquiera en la anterior eliminatoria.
Aun así, las molestias que sufrió Stole ante el Elche CF podrían influir en la decisión, dándole descanso de cara a LaLiga y evitando así posibles imprevistos.
En ese escenario, llegaría la oportunidad para Cristian Rivero, quien, como se vio en Gijón, cuenta muy poco para el técnico de Cheste. Pese a esta situación, el club le ha renovado hasta 2027 después de haber disputado solo cinco partidos oficiales con el primer equipo, cuatro de ellos en Copa del Rey, desde 2019.
La portería es la gran incógnita de un once que se espera con muchos cambios, dada la situación dramática en Liga. Debido a ese mal momento, el Valencia CF no podrá apostarlo todo en una Copa que, hasta ahora, le estaba dando oportunidades, dejándole a un solo partido, frente a un equipo de Segunda División, de meterse en los cuartos de final.