VALÈNCIA. El Valencia CF cerró la temporada con la novena posición y sin la clasificación para la Conference League. Un escenario que desbloquea el panorama económico para la próxima campaña, en la que Ron Gourlay tiene fijado como objetivo la clasificación para Europa de cara a la inauguración del Nou Mestalla en curso 2027-2028.
Tras una primera vuelta decepcionante y coqueteando con los puestos de descenso, el club tuvo que realizar otro esfuerzo en materia de fichajes con las operaciones de Sadiq, Guido Rodríguez y Unai Núñez y ahora falta dar los siguientes pasos en la planificación deportiva del siguiente curso. De momento, la salida de los cedidos liberan fichas y espacio en la plantilla. En el camino de entradas, Corberán contará seguro con Aliou Dieng y Justin De Haas para comenzar la pretemporada.
De los futbolistas que acaban contrato, Stole Dimitrievski espera que el club oficialice su ampliación de contrato dos temporadas más. A partir de ahí, el club prevé un verano intenso en materia de entradas y salidas. Las graves lesiones de Diego López y Sergi Tenés, que no volverán a jugar hasta 2027, comprometen una posible salida.
Además de gestionar las altas y bajas de varios jugadores de la primera plantilla, el Valencia CF recupera hasta siete futbolistas cedidos con contrato en vigor: Bellari, Cenk, Tenés, Pablo López, Alberto Marí, Iker Córdoba e Isma Santana. Todos ellos tienen muy difícil seguir en el primer equipo la próxima temporada.
Por último, la hoja de ruta del Valencia CF incluye la gestión de los futbolistas emergentes de la Academia VCF, ya que su etapa en el filial parece agotada. Un abanico amplio que afecta a promesas como Mario Domínguez, Vicent Abril, Víctor Jr. o Raúl Jiménez, entre otros.