la opinión de los colaboradores

"Ver enfrentada a la afición del Valencia fue, sin duda, lo que más me dolió en el día del adiós a Europa"

10/05/2019 - 

VALÈNCIA. Los colaboradores de Plazadeportiva.com muestran su visión sobre el Valencia CF - Arsenal FC:

ALBERTO SANTAMARÍA

Ver enfrentada a la afición del Valencia fue, sin duda, lo que más me dolió en el día del adiós a Europa. El Valencia soñó con la remontada tan solo durante 17 minutos, los que tardó Aubameyang en empatar el partido. Desde entonces las opciones fueron mínimas. El Valencia está empezando a fallar dónde nunca lo había hecho en el tramo decisivo de la temporada. La defensa es un flan. Los puntas gunners dejaron en evidencia a los nuestros. El sueño de la doble final ha muerto, pero todavía queda la Liga y la Copa. La competición no para y el cuarto puesto pasa por olvidar este golpe tan duro. No será fácil pero no queda otra. El Valencia es grande porque siempre se levanta. Y hasta el 25 de mayo hay que volver a demostrarlo.

VICENT MOLINS

Pocas cosas más frustrantes que, desnudada la épica, la nada. Si creemos que todavía seguimos en proceso de maduración, lo tomaremos como una muesca más hacia el aprendizaje. Me temo que hay más de ocasión perdida, de una  eliminatoria que ha sido como un alud de talento ofensivo frente al voluntarismo. Y ante ello, la decisión facilona de arponear al equipo o la conciencia de sus virtudes... y de su necesidad de contar con jugadores más determinantes.

VICENTE BAU

Vergonzoso
El Valencia ofertó lo mismo que en Londres. 
Un primer gol inicial que no sirvió para nada. El Arsenal fue terriblemente superior a patético Valencia que no ofertó ninguna seguridad en una línea defensiva terriblemente patética. Despedida amarga de la Europa League de un equipo que no supo devolver el apoyo inmenso de su afición. Un día para la historia acabó convertido en un duelo vergonzoso. Y sí, enhorabuena al Arsenal, un finalista más que justo.

JOSEP LIZONDO

Está todo para que el final de temporada acabemos echando a Marcelino a patadas, se incendie el club y volvamos al las andadas. Hay un odio larbado que no sé de dónde viene pero que lleva tiempo queriendo salir, y desde que te metiste en la final de Copa no ha hecho más que supurar y generar conflictos. Hasta en las cosas más tontas. No es de recibo jugarte una final en casa y que predomine el ataque entre aficionados en lugar del equipo. Por lo demás, el VCF no está al nivel de los grandes, y lo sabemos todos aunque alguno viva en babia constantemente. Abumeyang es la diferencia entre tú y los demás. Pero hay más cosas. En el plano táctico Emery ha destrozado a Marcelino sin miramientos. Pero de esto tratan los procesos. Y perdiendo está clase de partidos es como se crece. Ahora tenemos que elegir entre seguir o volver atrás. Y me parece que ya hay muchos que han elegido volver atrás.

MANOLO MONTALT

No cuenten conmigo para matar a nadie. El equipo llegó hasta donde pudo y delante se encontró dos delanteros de esos que puede comprar el quinto clasificado de la liga inglesa gracias al reparto de los dineros de su TV. Si a ello le unes las bajas importantes en el tramo decisivo de la temporada y a lo exprimida que está está plantilla jugando “finales” cada tres días, no queda otra que asumir la derrota y agradecer el esfuerzo.

Lamentable lo de la grada con dos responsables claros: Anil Murthy y la propia Curva. Si Anil quiere erradicar la curva el año que viene él sabrá lo que hace, pero restar el mayor factor de animación que en la actualidad tiene el Mestalla fue ponérselo más fácil a los ingleses; pegarse un tiro en el pie. Por otro lado la curva ya no podrá volver jamás a cantar aquello de “no me falles Valencia, yo nunca te he fallado”.

PACO GISBERT

Un club que cuadriplica el presupuesto del València nos ha dejado fuera de Europa, en una Europa League que, a la hora de hacer balance, creo que ha sido notable. El Arsenal fue mejor y el València, lastrado por el mal día de sus jugadores de banda, luchó hasta el final para intentar, al menos, ganar el partido. Creo que lo que sucedió ayer en Mestalla nos tiene que hacer reflexionar sobre varias cosas. La primera es el lugar que ocupamos en el fútbol continental ahora mismo, muy lejos de lo que fuimos a comienzos de siglo pero con margen suficiente, sí las cosas se hacen bien, para crecer. La segunda es Mestalla, cuya leyenda de infierno para los contrarios se desvaneció ayer cuando marcó el primero Aubemayang. Una afición que solo empuja cuando el equipo responde no es precisamente un problema para el rival, si es mejor que tú, y más si, ya con el 2-3, la grada se vacía. De la curva, mejor no hablar porque, en el fondo, no es más que un reflejo del resto. La vida sigue, el fútbol sigue y todavía quedan tres finales que hay que ganar.

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