kuntajara será socio único y administrador de digital corner

Ramírez inyecta 2,4 millones en Panoramis con la firma que dio la espantada en la venta del Hércules

5/12/2018 - 

ALICANTE. El empresario alicantino Juan Carlos Ramírez, socio de Enrique Ortiz en el Hércules y otros negocios, ha puesto en marcha una nueva sociedad para hacerse cargo de la concesión del centro comercial Panoramis, que se adjudicó en subasta judicial por 1,6 millones tras la liquidación del anterior concesionario, Marina de Poniente (cuyo máximo accionista era, precisamente, Ortiz). Tal como adelantó Alicante Plaza, el empresario quiere separar el negocio del centro comercial y su ocupación principal, que es el concesionario de Toyota en Alicante. 

De esta forma, si bien la oferta la presentó Medimotors, la Autoridad Portuaria ha autorizado la cesión de la concesión a otra mercantil de reciente creación: Digital Corner. Ramírez ha obtenido el beneplácito del puerto precisamente porque el propietario de la concesión sigue siendo, en última instancia, la misma persona: él mismo. Así, Corner Digital está participada al 100% por Kuntajara, la sociedad holding del empresario que es, a su vez, el accionista único o mayoritario de la mayoría de sus negocios, incluida la citada Medimotors. 

En este caso, Kuntajara (cuyo accionista único es el propio Ramírez) es el socio y el administrador de la nueva mercantil, recién inscrita en el Registro Mercantil. La nueva sociedad nace con un potente capital social, 2,4 millones de euros, que han sido aportados por su único socio, el holding de Ramírez. El objeto social de la nueva mercantil es la "titularidad de la concesión administrativa destinada a desarrollar la actividad de explotación y/o arrendamiento de locales comerciales y aparcamiento del centro comercial conocido como Panoramis", y su domicilio se ha fijado en el mismo edificio Toyota de la carretera de Ocaña donde tienen su sede todos los negocios de Ramírez.

En paralelo, como también ha contado este diario, el empresario ha solicitado la modificación sustancial de la concesión administrativa (que, como se indica en el párrafo anterior, es para "arrendamiento de locales comerciales y aparcamiento"), para poder dar cabida a oficinas. Este movimiento y el nombre de la nueva empresa que asumirá la concesión, Digital Corner, parecen estar relacionados con el ofrecimiento que realizó Ramírez a la Sociedad Proyectos Temáticos (SPTCV) para alojar parte del Distrito Digital en el edificio de Panoramis, y para el que aún no ha obtenido respuesta. De hecho, tal como también ha contado este diario, la SPTCV ha encargado un estudio sobre la posibilidad de construir otro edificio con capacidad para 500 personas justo a continuación del centro comercial, en el Muelle 5.

La 'espantada' en la subasta del Hércules

El accionista y administrador único de la nueva concesionaria del Panoramis es la misma empresa con la que Ramírez presentó su primera puja por las acciones del Hércules embargadas por el IVF y el derecho de crédito sobre los títulos de la Fundación del club, pero que luego se echó atrás al ir a firmar en la notaría. La empresa ofertó 508.000 euros por el paquete, el precio de salida, y resultó adjudicataria al ser la única postora. Sin embargo, Ramírez se negó a firmar al añadirse 100.000 euros más de gastos notariales, y el IVF declaró quebrado el procedimiento. Finalmente, fue la sociedad Zassh Tecnológica, controlada también por Ramírez y Javier Portillo, la que asumió el pago del precio de la subasta y se hizo con el control del club en diciembre pasado.

Mientras Ramírez sigue dando pasos para asumir el centro comercial e intenta negociar con el Consell la implantación de parte del Distrito Digital, al empresario de origen vasco le ha 'crecido otro enano': los cines de Panoramis y el gimnasio Holiday Gym han presentado sendos incidentes concursales en el proceso de liquidación de Marina de Poniente para no abandonar sus respectivos locales (el espacio de los cines es especialmente crítico para lanzar el proyecto digital de Ramírez), por lo que si no media un acuerdo extrajudicial, el nuevo dueño del centro comercial tendrá que esperar a que el juez le dé la razón y decrete el lanzamiento de los dos negocios.