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opinión

Arquitectura inversa 

8/02/2020 - 

VALÈNCIA. Hasta al mismísimo Maradona -que tiene la azotea como la tiene- le he escuchado decir que un equipo de fútbol se construye de atrás hacia adelante uno al revés. Los ‘cuatro del fondo de la cancha’, que es como llaman en su país a la línea defensiva, actúan como la base de un triángulo. Con menores oportunidades para el lucimiento pero con la gran responsabilidad de sostener al equipo y, a la vez, darle una salida inteligente al balón para que, a partir de ahí, los ‘artistas’ levanten el monumento y lo terminen decorando hasta convertirlo en una obra de arte. 

Una teoría con la que comulga un buen número de entrenadores pero que también cuenta con algunos detractores convencidos del ‘vuelo’ del equipo: una suerte de arquitectura inversa que trata de fundamentar el éxito en la pegada, minimizando el orden táctico y la fortaleza defensiva en beneficio de un fútbol más ‘alocado’. Un servidor, sin despreciar ningún postulado y respetándolos todos, se alinea mayormente con la seguridad que confiere el ver a un equipo con los pies en la tierra y con unos cimientos poderosos

Así pues, aunque parezca que he perdido la cordura, creo que el Levante UD se equivoca con la venta de Cabaco aunque el ‘entorno’ la aplauda, creo que el gran Atlético de Simeone se empezó a resquebrajar con la salida de Godín más que con la de Griezmann y que el Barça supersónico de Guardiola, pese a que era talento puro, también empezó a perder fuelle cuando Carles Puyol dejó de sostener los cimientos del equipo. De la misma manera entiendo que la figura de Ezequiel Garay en el Valencia tiene mucha más importancia que la que se le está otorgando en general y en el propio club en particular. Y no quiero decir con ello que el argentino sea el mejor central del mundo, claro que no, pero sí tengo claro que es el mejor que tiene el Valencia. Quizá ya no lo sea -por su edad- en lo referente a la velocidad pero sí en colocación, en jerarquía y en salida de balón. Su desgraciada e inoportuna lesión coloca al equipo ante un problema importante y a nadie se le puede responsabilizar de la misma, pero su ausencia no sería tan dolorosa si el club hubiese acometido en verano la contratación de un central de garantías y no la de Mangala que, sin dudar en absoluto de su profesionalidad y compromiso, se encuentra muy lejos del mínimo exigido en un equipo con objetivos ambiciosos en todas las competiciones. Y no es una percepción propia sino la constatación de la realidad que le ha llevado a estar fuera de la mayoría de convocatorias tanto con Marcelino como con Albert Celades. 

Ante tal panorama y sabiendo la complicación que tiene abordar una operación en la que sólo pueden entrar jugadores de las ligas españolas, entiendo que no queda otro remedio que no sea ‘rascarse’ el bolsillo y buscar a alguien que pueda ofrecer un rendimiento lo más próximo al que venía ofreciendo Garay. En difícil y es caro, sí. Pero es absolutamente necesario y verdaderamente me asustan los movimientos que está haciendo el club al respecto. Me consta que los recién llegados César y Corona están barajando todas las opciones posibles e imposibles para que el Valencia tenga el central que necesita, pero no se puede mandar a César a hacer la compra con los bolsillos vacíos. Una lesión de larga duración es una contingencia que obliga a esfuerzos inesperados en cualquier caso pero te obliga mayormente si no tienes rueda de repuesto. Hay que llegar al taller más próximo de la manera que sea y comprar una rueda cueste los que cueste. No hay más remedio.

Con todos los respetos a Jorge Sáenz -que seguro tiene un margen de crecimiento importante-, a Sidney y a todos los nombres que se están barajando... ¿De verdad se han creído en Singapur que se puede suplir a un central de 25 millones con un ‘parche’ provisional? ¿Para qué quiere el Valencia un propietario multimillonario si no es para arrimar el hombro cuando el equipo lo necesita? ¿Cómo se come que aparecieran 12 millones de la noche a la mañana para que Jorge Mendes trajese a Correia y ahora no hay manera de contratar un central de altura?

Me gustaría encontrar respuesta a estas preguntas igual que me gustaría equivocarme, y que entre Mangala y Diakhaby me hiciesen olvidar la ausencia de Garay pero... lo que más me gustaría de todo sería no tener que correr el enorme riesgo que supone esperar sentados para comprobarlo.


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