opinión / plaza redonda

César tiene mucha faena por delante

24/01/2020 - 

VALÈNCIA. El nuevo director deportivo del Valencia tiene un montón de faena por delante si realmente observó el miércoles el duelo Copero del Valencia y sacó la conclusiones iniciales oportunas sobre lo acontecido sobre el terreno de juego. El Valencia eliminó a un Segunda B, pero dejó una pobre imagen con un equipo plagado de suplentes que no dieron la talla correcta ante una escuadra muy inferior y que se vino arriba por culpa del juego desordenado del Valencia y de algunos hombres del Valencia que no están ni para jugar partidos como este ni por supuesto para medirse a escuadras de Primera División. Y en la grada estaba César, un tipo que sabe de fútbol un rato, y al margen de los apuntes que tomara del encuentro lo más importante que le debe acontecer es que Peter Lim le permita hacer su trabajo con profesionalidad y aroma a fútbol, algo que sí sabemos que tiene en su cerebro pero desconocemos de que libertad va a gozar para hacer del Valencia un equipo más barato y más competitivo, y ambas cosas sí se pueden hacer en un club de fútbol que pretende ser rentable y competitivo.

Y CON MENDES

César no es tonto y sabe que va a tener que trabajar con el hombre de confianza del dueño de la mercantil y ese no es otro que George Mendes y su agenda repleta de futbolistas y de contactos. Y trabjar con Mendes es complicado y a la vez muy interesante para un tipo nuevo como César que no tiene un pelo de tonto y que si sabe moverse bien en la sombra del Valencia sí pude conseguir que este equipo por un lado se motive y por el otro se nutra de jugadores con un DNI acorde a las líneas de juego del Valencia. Y todo eso se puede hacer y lo más importante en este caso es que César lo tiene que ejecutar casi al instante. Sin mucho tiempo para ir preparando las cosas, pero sí con la capacidad de trabajo que todos le suponemos.

EL MERCADO SE MUEVE

Y lo primero que tiene que acelerar César en su actuación es tomar decisiones acorde con el club pero casi de forme inmediata. Suenan nombres de jugadores que están en la lista de algunos equipos de fuera y eso significa, si se diera el caso, de que el Valencia se tendría que reforzar con urgencia en este mercado invernal. y todas estas decisiones, que tienen que ser rápidas y acertadas a ser posible, las tiene que hacer en un tiempo escaso y si cada vez que César tenga alguna decisión tomada tiene que ir a Singapur a que le firmen lo acordado no podrá cumplir bien su trabajo. Y esa es la realidad. El trabajo que va a tener César -perdón, que ya tiene César- es complejo por la línea de actuación y los límites que va a tener para ejercer bien su trabajo, algo que doy por sentado que sí que sabe, pero que dudo y mucho hasta que punto le van a dejar tomar las decisiones que él estime oportunas.

CUENTA CON CELADES

Y doy por sentado que el primero que se alegra del fichaje de César no es otro que Albert Celades que de esta forma -con su prudencia habitual a la hora de manifestarse- sí que podrá apoyarse en un tipo que entiende de fútbol y que sí sabe una barbaridad de como funciona este deporte. Celades es un tipo cauto que en estos momentos, al margen de altas y bajas, necesita el apoyo firme de alguien del club para que los jugadores se pongan las pilas y dejen de hacer el ridículo como está sucediendo últimamente. Y es ahí donde entra el papel de César del que yo considero que debería automáticamente desplazarse a Paterna para dar su apoyo al entrenador y para demostrar que en todo este juego alguien sí que tiene el carácter suficiente para poner las pilas a un colectivo que empieza a hacer aguas en los últimos partidos. Entiendo que Celades es un tipo que sí sabe entrenar a un grupo, pero quizá esa falta de carácter duro estilo Luis Aragonés provoca que algunos jugadores se relajen y en consecuencia baje bastante el nivel de juego últimamente como estamos viendo en los últimos encuentros.

LA COMPLEJIDAD

Y el tema parece sencillo tomado desde un prisma racional del fútbol español, pero en el fondo es más preocupante de lo que aparenta en un principio. Doy por sentado que César sí sabe lo que tiene que hacer y me gustaría pensar que los máximos mandatarios del club le permitan trabajar con normalidad y pensando únicamente en lo mejor para la entidad. En ese aspecto tengo dudas y el tiempo será el encargado de darme o de quitarme la razón, que en el fondo es lo que me gustaría y eso querría decir que César sí tiene capacidad inmediata de decisión y que todo lo que sabe -que sí que sabe- lo pueda ejercer en el Valencia desde el minuto uno de su incorporación. Abogo por un regreso inmediato a la normalidad y como soy optimista por naturaleza espero y confío que César tenga capacidad inmediata de movimientos para colocar a la plantilla del Valencia en el lugar, y en la actitud, que se merece por tradición e historia.

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