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LA VISIÓN DE LOS EXPERTOS

"Este Valencia CF es imprevisible"

Desmemoriats, Vicente Bau, José María Peris y Vicent Molins analizan lo sucedido sobre el césped del estadio del Celta de Vigo

8/11/2015 - 

VALENCIA. El Valencia endosó una 'manita' en su visita al Celta de Vigo y se queda a tres puntos de los puestos que dan acceso a la Liga de Campeones.

Los colaboradores de Plaza Deportiva muestran su visión de lo ocurrido sobre el césped de Balaídos.

DESMEMORIATS
En ocasiones las cosas ocurren y no tienen una explicación aparente. En otras, buscas una compleja y complicada a algo que funciona con la simpleza de un botijo. La verdad es que este Valencia, explicación, tiene poca. Ese vestuario contrario a Nuno ha ido a elegir el día ideal para hacerle la cama al entrenador, estando ante el rival propicio y un escenario donde hasta el más optimista esperaba salir goleado, para espatarrarse y traerse a casa una goleada balsámica (tratándose de Valencia, eso de balsámica es un decir). Pero aún así hay cosas que no. Seguimos ante un equipo blando. Que busca salidas de balón complejas en situaciones que requieren patadones, y que en otras, donde el arte de la sencillez manda, en lugar de dar un pase a primeras, se ponen a cuadrar el cubo de rubik con los pies. No es un equipo inteligente, ni poderoso. Como dijimos el último día, el Valencia es un zombie. Sufrirá cuando el enemigo sepa tumbarlo, pero si no lo hace morderá y matará, y nos hará creer que tiene algo de poder. De las crisis se sale así, desde luego. Pero como este equipo no tiene una lógica sencilla, habrá que esperar para ver si esto es la típica mejora que sufre el moribundo antes de expirar, o verdaderamente estamos ante el inicio de una larga recuperación.

VICENT MOLINS
¿Demuestra este partido que el Valencia ha enderezado el rumbo y que Nuno ha sabido darle la vuelta a la situación? Pues claro que no. ¿Demuestra este partido que el Valencia tiene talento de sobra para anular y apuntillar a un buen rival? Ahí está la evidencia. ¿Demuestra este partido que cuando los jugadores están intensos la máquina funciona? Para nada. Lo estuvieron otras veces y el desastre fue el mismo. Esta vez de la suma entre una salida firme, un poco de fortuna, mucha -pero mucha- eficacia y un rival atrevido, una goleada bendita. Nuno nos sigue pareciendo lo mismo, su desconcierto no ha variado, pero es a partir de partidos como éste desde donde se recomponen equipos. Aprovéchalo, Espírito, aprovéchalo. Una vida más.

VICENTE BAU

PARTIDO REDONDO

Este Valencia es imprevisible. Cuando todos dábamos por hecho que el Celta le iba a tocar la carita va y aparece un equipo con chispa y rotundo para golear con comodidad. El 1-5 final refleja lo que en verdad debe separar al Valencia del conjunto gallego. Ahora se trata de seguir por esta senda y enterrar el fantasma de un Valencia deshecho. Nuno salva el cuello, cierto. El técnico estaba contra las cuerdas y el homenaje que se dio su equipo le sirve para tomar aire y seguir adelante. La pregunta en estos momentos es obvia: ¿Ganó el equipo de Nuno o ganó el Valencia a pesar de Nuno? Respondan lo que quieran. A mi francamente me da igual. Siento -y creo que debería decir 'sentimos', así, en plural- que la magia del fútbol está en lo inesperado, en lo sorprendente. Y sí, a mi el Valencia me dejó sorprendido en un campo difícil. No tanto por ganar. Sí por como ganó. Y ganó bien, por derecho, de frente, de forma rotunda.

JOSÉ MARÍA PERIS

Vale. Se han roto quinielas -si alguien, como yo, sigue jugando-, pero el árbol no nos debe impedir ver el bosque. El Valencia tuvo, como casi siempre, un buen inicio. Marcó el golito de casi siempre e hizo como un marido después del 'Sábado, sabadete': quedarse dormido. Y el Celta empujó y empujó, marcando un gol con excesiva pasividad de la defensa en general y Gayá en particular, que a veces defiende los saques de esquina como la leyenda Pirlo. Contuvo bien, aunque intermitentemente el centro del campo la creación viguesa, con Fuego multiplicándose y los virtuosos Gomes y Parejo con el mono de faena. Pero en esas monedas al aire que son las acciones de los partidos, a Nuno esta vez le salió cara. La acción de Fuego, con una tarjeta amarillaoscurocasiroja, y una interpretación distinta por parte del árbitro de la ley de la ventaja, hubieran escrito el partido de otra manera. Luego, el talento de Parejo a pelota parada y el regalo de Jonny -¡che, como definiste, Paco!- nada más dar comienzo la segunda parte pusieron el partido cuesta abajo para afrontar una semana larga y plácida en este parón liguero que se antoja más navideño, con paz, amor y villancicos futboleros. Pero no lo olviden, una flor no hace un verano, queremos cinco partidos seguidos con este trabajo, con esta eficacia y con esa alegría para los aficionados. Y también queremos recuperar a Negredo y De Paul para la causa. No lo olvidemos. Que es muy bonito esto de ganar así de bien con todos. Ocho goles en dos partidos y servidor pide más. Así de morrofino es uno. Disculpen mi insolencia.

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