la opinión de los colaboradores

"Salvados por el VAR"

11/11/2018 - 

VALÈNCIA. Los colaboradores de Plazadeportiva.com muestran su visión sobre el Getafe CF 0-1 Valencia CF:

ALBERTO SANTAMARÍA 

Ayer era una de esas tardes en las que la forma daba un poco igual. Había que ganar. Como fuera. Y el Valencia lo consiguió. El VAR, la misma herramienta que tanta controversia estaba generando en el entorno blanquinegro, se encargó de impartir justicia para señalar el penalti del triunfo. Parejo no falló y con su gesto de rabia se quitó un peso de encima. O dos o tres. No lo está pasando bien el capitán. Como seguro que tampoco habrá dormido hoy bien Rodrigo. El hispano-brasileño está negado. Tuvo tres y falló las tres. Una jornada perfecta para reivindicar su figura. Hasta en las malas, en mi equipo siempre Rodrigo y diez más.

JOSEP LIZONDO

Sufrir más que en Milán. Te lo digo todo. Salvados por el VAR, pero más o menos mismo partido serio de casi siempre. Pero aún así el Valencia no llegará muy lejos mientras persista esa tendencia a tirarla fuera cada vez que se queda ante el portero. Y es algo que ya clama al cielo. Al menos hasta enero eso no tiene mucha solución. Claro que un entrenador creativo podría probar a jugar con  falsos nueves o hacer un Spalleti y meter a su Cancelo de delantero para casi ganar la liga. Pero bueno, que arriba está el mal. Lo estuvo siempre y hoy te salvas por un penalti como una casa que sólo reclamó Gameiro y Marcelino y casi pidiendo  perdón.

PACO GISBERT

El València sigue jugando a la lotería. Y esta vez le tocó. Cuando menos lo esperábamos, después de desaprovechar tres ocasiones como tres soles en la primera parte ( ay, Rodrigo), de soportar un arbitraje con extraños criterios (en 1 hora el València llevaba 2 faltas y 2 tarjetas; el Getafe, 15 y 1) y de sufrir las acometidas alocadas de un rival que juega como si le fuera la vida en cada balón. Pero apareció el VAR, con mucho retraso, e hizo justicia con un penalti tan estúpido como justo. Pintaba que sería un día para echarse al BAR a ahogar las penas y se ha quedado una noche para confiar de nuevo en el VAR (mil perdones por el trilladísimo chiste homófono).

JOSEP BOSCH

Partit intens, amb errades defensives que han pogut costar un disgust i davant egoisme, polvora mullada i ocasions clamoroses que queden en no res. Al final tres punts, cap gol en contra i partit històric: per fi una decidió del VAR ens dona i no ens lleva.

VICENT MOLINS

Las dobleces de esas tardes tan equívocas que ahora podríamos estar clamando por el enésimo desastre (o peor, un empate), pero que tras un penalti de cara permite algo fundamental para un grupo inseguro: salir adelante, insuflarse un poco de crédito. Y de esa seguridad debe partir la solución al gran problema de unos delanteros que no paran de darle vueltas a sus propias taras. Poco a poco.

VICENTE BAU

Pensaba irme al bar a tomar una cervecita y entonces apareció el otro Var para que Parejo marcara su gol casi al final del partido y reivincara, de alguna forma, que se siente ofendido por la parroquia. Ese fue el final del partido y eso gol definió el encuentro y disimuló todas las ocasiones, muchas en verdad, de las que gozó el Valencia sin aprovecharlas. El triunfo final da alegría a unos aficionados realmente notables en su cariño al equipo.

MANOLO MONTALT

El VAR arregló la falta de gol del Valencia en uno de los campos más antipáticos del Universo fútbol: el Coliseum Alfonso Pérez (quién le puso el nombre de “Coliseum” a ese campo sufría del mismo mal hiperbólico que el que le puso el nombre al saltamontes).

Salvo en el comienzo de la segunda parte, el Valencia fue superior al Getafe en casi todo el tiempo. Marcelino esta vez sí le cogió la matrícula a Bordalás y con balones largos a la defensa de los azulones. La falta de Djené debilitó a los madrileños y por ahí encontró una mina el Valencia. Sin embargo volvió a aparecer la falta de puntería, especialmente en Rodrigo. El hispano-brasileño sigue con la pólvora mojada tras la primera jornada y con cada maldición en hebreo sobre su suerte se suelda a su espalda un poco más de desfocalización del que debiera ser su objetivo: el gol. Mina hizo un trabajo oscuro sin pelota sensacional. Y Gameiro... a Gameiro le hicieron el penalty (y ya). 

El VAR cumplió con su cometido (me niego a aplaudir a algo/alguien porque cumple con la función para la cual se le requiere). 

A partir de ahí, los locales volvieron a intentar su función teatral de 16 caídas en área en cada pelota parada, pero no hubo caso.

El Valencia ya gana, pero la puntería sigue siendo el caballo de batalla pendiente.

Noticias relacionadas