X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA

contracrónica valencia cf 2-1 sd huesca

El Valencia ya no engaña a nadie

24/12/2018 - 

VALÈNCIA. El Valencia ya no engaña a nadie. Ni contra el colista en Mestalla estuvo exenta la afición de vivir un triunfo con tanto sufrimiento. La fortuna, esa que ha sido esquiva al Valencia desde comenzó la temporada según los discursos que se han trasladado desde el cuerpo técnico, apareció en el minuto 93 con un regalo de Navidad que salvó la cabeza de Marcelino. El tanto fue obra de Cristiano Piccini. El lateral italiano se disfrazó de Papa Noel para salvar los muebles y poder vivir el parón con un poco de tranquilidad.

Aún así, pese a la felicidad que otorgó la victoria, la realidad del Valencia es otra muy distinta. Además de su evidente falta de gol, el equipo presenta unos problemas que no parece que vayan a disiparse con las vacaciones. La inseguridad que invade al equipo es alarmante. Hay miedo a fallar. Incluso cuando el partido se puso de cara con el gol de Parejo, el Valencia volvió a pecar de falta de ambición. Temeroso a cometer un error que significara el empate. Sea el partido que sea, el Valencia siempre se complica esta temporada y el entrenador sigue sin dar la sensación de poder dar un giro de tuerca a la imagen de un equipo que ya ha colmado la paciencia de Mestalla. 

La solución a corto plazo no puede ser otra que la de acudir al mercado de invierno. Este equipo necesita fichajes, caras nuevas que aporten algo distinto. Con la salida de Jeison Murillo y la más que probable marcha de Batshuayi en los próximos días, el Valencia tiene que generar un lavado de cara a sus delanteros. Un futbolista de banda también es otra de las opciones que maneja la secretaría técnica ante la lesión de Guedes y los continuos problemas musculares de Cheryshev. 

El estado de tensión que se vive en todas las esferas del Valencia lo reflejó hasta el director general Mateu Alemany. Visiblemente nervioso por la situación del equipo y la ansiedad que existía en los minutos, se levantó para protestar ostensiblemente la tarjeta amarilla que vio Gayà tras encararse con Rivera, que llevaba agarrándole varios metros. 

En definitiva, el gol de Cristiano Piccini sirve para rebajar el estado de alarma, que sigue sin dar visos de desaparecer gracias al buen juego. Con esta victoria, el Valencia se queda a cuatro puntos de Europa y a siete de la Champions que pueden ser diez si el Real Madrid vence al Villarreal el próximo 3 de enero. 

Noticias relacionadas

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email