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El equipo francés de Copa América usa bicicletas inteligentes hechas en Massalfassar

24/11/2023 - 

VALÈNCIA. La Copa América de vela lleva la especialización a otro nivel. Hace seis años estuve en Bermuda viendo cómo se preparaba el equipo francés para la edición de 2017. Una mañana nos llevaron a ver una sesión física para sus regatistas. Me impresionó contemplar que en un mismo entrenamiento se mezclaba el trabajo de fuerza con la agilidad. Los pequeños movían pesos considerables y los gigantes se movían como felinos. O que se incidía mucho en mantener la mente lúcida a 180 pulsaciones por minuto. Porque un error en el agua puede ser fatal.

La especialización también llega a los despachos. De eso sabe mucho el español Luis Sáenz Mariscal, quien, años atrás, forzó una modificación en el reglamento de la Copa América para que se eliminara la palabra ‘manual’ y así poder sacar del barco a los ‘grinders’ de toda la vida, que movían las poleas para generar energía con los brazos, y, en una argucia que revolucionó la competición, introducir a los ‘cyclors’, los ciclistas que movían las poleas con las piernas, más potentes que las otras extremidades.

Ahora todos llevan ciclistas, claro. Y el desafío francés para la Copa América de Barcelona 2024, el Orient Express Racing Team, también. Su equipo de carreras incluye ciclistas, remeros y hasta crossfitters. Para prepararse han adquirido ocho bicicletas inteligentes. Esto de las bicicletas inteligentes es una evolución de los rodillos, una solución que antiguamente era muy rudimentaria para poder entrenar sin salir a la carretera. Pero eso se ha perfeccionado tanto que algunas empresas te permiten subirte a un sillín sobre un cuadro sin ruedas y hacerte una etapa del Tour de Francia viendo el paisaje en una pantalla.

El Orient Express Racing Team ha elegido el mejor modelo de Zycle, una marca que es la líder del sector en España. Zycle es una línea de negocio de Versa Design. Esta empresa tecnológica valenciana está en un curioso polígono industrial a orillas del mar. Su sede se encuentra en la calle Mitgera, que, curiosamente, parte en dos el polígono. Ellos están en Massalfassar y, al otro de la calle, Stadler, por ejemplo, el gigante que fabrica trenes para todo el mundo, ya está en Albuixech.

El sindicato francés pidió un modelo inferior, pero Diego Castillo, el director de Versa, les envió también una unidad de la joya de su producción para que la conocieran. Días después, en cuanto la habían probado, cambiaron todos los rodillos por esta bicicleta inteligente ‘made in Massalfassar’.

Zycle nació en 2019 después de separarse de Bkool, la empresa que decidió centrarse en el desarrollo de simuladores para practicar ciclismo virtual. Así que Zycle se enfocó hacia la fabricación de las bicicletas. Un año después llegó la pandemia y el primer mes la demanda de rodillos para poder practicar el ciclismo en el comedor de tu casa en pleno confinamiento creció un 150%. Parecía que les había tocado la lotería, pero después de la gran fiesta vino el gatillazo. Esas ventas anormales provocaron un retroceso en cuanto acabó la pandemia y la gente pudo volver a sacar las bicicletas. Y ese frenazo se llevó por delante a más de una empresa especializada que no pudo soportar este cambio tan brusco en la dinámica de ventas.

Zycle tiró hacia adelante y, además de sus dos productos más avanzandos, el ZPro y el ZDrive, subió un escalón más y sacó a la venta la ZBike 2.0, una bicicleta inteligente que se puede regular al milímetro y que dispone de un sistema electrónico que permite simular las mismas sensaciones que experimenta un ciclista.

En la planta baja de la empresa, donde los empleados montan cada producto y lo embalan, hay una pequeña cámara, aislada del ruido de alrededor, que permite constatar que la ZBike 2.0 es totalmente silenciosa. “Esto es para que tú puedas estar entrenando en el salón de tu casa y otro esté a tu lado viendo la tele sin que le molestes porque. La bicicleta no hace ruido”. Aunque su principal diferencia es que es capaz de soportar 2.000 vatios de potencia, lo que necesitan las ‘bestias pardas’ del Orient Express. En estas bicicletas, que en realidad no son bicicletas, se puede programar el entrenamiento para que el deportista sólo tenga que ponerse a cumplir lo que le pide la resistencia, aunque también dispone de unos botones en el manillar para variar, si uno se siente con fuerzas, ese entrenamiento.

Diego Castillo cuenta que el precio de la ZBike 2.0 es de 1.599 euros, pero luego sonríe y añade que, entre el Día de Acción de Gracias y el Black Friday, esta semana están rebajadas a 1.199 euros. La empresa, de capital español y fundada por Juan Ramón Vadillo, tiene cerca de 65 empleados y cuenta con otra fábrica en Sabadell, donde hacen los circuitos electrónicos.

El impacto económico de la Copa América sale de Barcelona y llega hasta València, donde seguro que habrá otras empresas que se beneficien por la celebración de una de las competiciones deportivas más antiguas del mundo.


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