X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA

El hecho de que no hubiera un juez titular también ha retrasado el juicio

El juicio del amaño entre el Levante y Zaragoza comenzará en septiembre por la falta de macrosalas

4/12/2018 - 

VALÈNCIA. El juicio por el presunto amaño entre el Levante UD y el Real Zaragoza comenzará el 3 de septiembre de 2019 porque no hay una sala lo suficientemente grande para celebrar el juicio hasta esa fecha puesto que la Ciudad de la Justicia sólo cuenta con una macrosala, la sala Tirant.

Al problema logístico hay que sumar el cambio del titular del juzgado de lo penal que debe presidir el juicio, lo que supone un retraso total de 16 meses desde el auto de procesamiento emitido por la magistrada instructora del caso, y casi un año desde que la causa llegará a Penal 7, juzgado encargado del juicio.

Todo este retraso supone que el juicio se celebrará, por fin, ocho años después del partido que supuso una de las tardes más negras del deporte español. Ha pasado tanto tiempo que el fiscal Anticorrupción que comenzó el procedimiento, Alejandro Luzón, ha pasado en estos ocho años de llevar la causa, a ser teniente fiscal en la Fiscalía General de Estado y a fiscal jefe de Anticorrupción en ese tiempo. De hecho, el fiscal que llevará a juicio el supuesto amaño, Pablo Ponce, es el mismo que lleva temas como Erial o Alquería y que cogió la causa a mitad de la fase de instrucción.

Sin juez

Fuentes de toda solvencia consultadas por Valencia Plaza explicaron que una de las principales causas del retraso, además de la falta de espacio, ha sido que al no haber juez titular no se podía señalar una fecha de inicio de juicio. Ello llevó a que, en el ínterin, varias macrocausas fueran señaladas copando las fechas disponibles de la Sala Tirant, la destinada a los macrojuicios.

Entre los juicios que se han 'colado' al del amaño está, por ejemplo, el del caso cooperación que comenzará el 15 de abril y concluirá el 24 de mayo, una semana antes del que sentará en el banquillo a 36 jugadores y exjugadores de Levante y Zaragoza. Las paredes de la Tirant también han sido testigo en los últimos años de los juicios de Emarsa, que juzgó el saqueo de la depuradora de Pinedo o el de Terra Mítica. Allí también se celebran las declaraciones del caso Taula, sobre todo de la pieza del blanqueo que mantiene a 50 personas imputadas.

El amaño

El caso del presunto amaño comenzó cuando presidente del Deportivo de la Coruña, Augusto César Lendoiro, llamó al presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas, para avisarle de que aquel partido, disputado el 21 de mayo de 2011, podría estar amañado.

Tras ser avisado por Lendoiro de este supuesto arreglo, Tebas denunció sus sospechas ante la Fiscalía Anticorrupción y ésta acusó al entonces presidente del Zaragoza, Agapito Iglesias, dos consejeros, el director deportivo, el entrenador Javier Aguirre y los capitanes Gabi, Ponzio y Jorge López de haber acordado pagar 965.000 euros a los jugadores del Levante. El resultado final en el campo del Levante 1-2 envió aquella temporada al Depor a Segunda.

La lista de exjugadores del Levante UD investigados la forman Pallardó, Munúa, Héctor Rodas, Rafa Jordà, Rubén Suárez, Xavi Torres, Stuani, Wellington, Jefferson, Robusté, Javi Venta, Reina, Caicedo, Iborra, Xisco, Ballesteros, Juanfran y Cerra, además de otros 18 futbolistas del Zaragoza, así como el entrenador Javier Aguirre.

La Fiscalía Anticorrupción reclama una condena de dos años de prisión para los 36 futbolistas que integraban las plantillas del Levante y el Zaragoza en 2011. El Ministerio Público solicita también la inhabilitación de todos los procesados para cualquier actividad relacionada con el fútbol durante seis años, lo que incluye la función de entrenador, directivo, formador de categorías infantiles e incluso cualquier vínculo con selecciones.

Además, la acusación se dirige contra el Zaragoza como persona jurídica, y se le reclama el pago de una multa de más de un millón de euros tanto por el supuesto amaño como por la posible falsedad documental en la que, al parecer, incurrieron sus máximos responsables para tratar de justificar pagos a sus jugadores que, tal y como sospecha la investigación, acabaron en manos de los jugadores del Levante.

Noticias relacionadas

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email