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El Levante y el quirófano, historia reciente de un desamor interminable

14/03/2023 - 

VALÈNCIA. No hay temporada sin paso por el quirófano. Es la relación de desamor fraguada en los últimos tiempos entre los jugadores del Levante y las intervenciones quirúrgicas, que ha vivido su enésimo capítulo con la baja de Pablo Martínez. La enfermería granota vive hoy un terrible lleno que habrá de relajarse en próximas semanas pero que, aún así, ha trastocado sobremanera los planes de Javi Calleja. Precisamente esta temporada el equipo no estaba albergando excesivos problemas en cuanto a número de lesiones, aunque sí empezó el curso con la primera caída grave en el sanatorio: Mustafi se lesionó en la cuarta jornada de Liga y, en noviembre, supo que había de pasar por el taller tras la lesión en el recto femoral. 

Mustafi fue el primero de los tres futbolistas del Levante que ya han probado las mieles del quirófano esta campaña: además del alemán, Brugui por su dolencia en el tendón proximal de los isquiotibiales de la pierna derecha -baja hasta finales de mayo más el tiempo que el de Bàscara necesite para reincorporarse a la competición, en ese momento a punto de terminar y a las puertas de un hipotético playoff- y ahora Pablo Martínez con la rotura de su cruzado anterior de la rodilla izquierda. Tres operaciones en cuestión de cuatro meses y tres piezas fuera de combate en el grueso de la temporada. Brugui podría volver al final, Pablo se la pierde y Mustafi ya supera los tres meses inicialmente previstos de recuperación.

Es el parte de esta temporada después de otra especialmente crítica en el apartado de lesiones. Mustafi repite curso, ya fue operado en la 21/22 por un esguince de grado III en el ligamento colateral externo de la rodilla derecha. El del central es el caso más dramático, pues desde su llegada a Orriols ha vivido más partidos desde la grada o desde Múnich, que en el terreno de juego. Sin embargo, el año pasado también fue el turno de De Frutos, que hubo de decir adiós antes de tiempo por su famoso ligamento Lisfranc del pie derecho, utilizado por el Getafe para tratar de abaratar su fichaje en verano. El caso del segoviano fue parecido al de Pablo Martínez en tanto que, en un tramo vital del curso entonces marcado por la batalla de la permanencia, se esfumó el futbolista más en forma de la plantilla. 

Capítulo aparte, por lo que supuso en su valoración individual y para el club, es el de José Campaña. Su lesión de isquiotibiales, con agravantes y recaídas, le apartó de casi toda la temporada 20/21, la última completa de Paco López en el banquillo del Ciutat. Todo, justo después de ser llamado a filas por Luis Enrique para la Selección española y tras un mercado de fichajes estival en que el Levante apostó por tratar de mantener al sevillano en plantilla pese a las llamadas de varios clubes para interesarse por su incorporación. La estrategia de extraer valor deportivo y económico a posteriori por Campaña se fue al traste a las primeras de cambio. Pasaba por quirófano, también, la pieza más dulce del equipo en aquel momento. 

La temporada anterior fue la de Vezo, intervenido por una rotura del menisco exterior izquierdo, aunque el portugués no superó los dos meses de ausencia. Fue el caso más leve. Eso sí, esa misma campaña pasaron por quirófano piezas que, aún sin pertenecer a la plantilla, sí eran futbolistas granotas a efectos contractuales. El caso es el de Cheick Doukouré, operado tras una lesión grave en el tendón de Aquiles mientras militaba en las filas del Huesca tras la reanudación de la competición por la crisis sanitaria. A todos estos, hay que añadir incluso jugadores del filial, como el propio Pablo Cuñat este pasado mes de octubre tras fracturarse el maxilar inferior, o Michel Diana, en la 21/22, intervenido en el recto femoral. La historia de desamor con el quirófano continúa.

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