la folgatinha / OPINIÓN

Enredo

12/04/2024 - 

VALÈNCIA. "He tenido que mirarme al espejo para ver si era yo el tipo que me devolvía el reflejo o, de repente, me había vuelto de color verde o era otra persona". Es una de las reflexiones de anoche en el 90 Minuts, ese programa de radio que persiguen y detestan los agentes de Meriton en València. La hizo el periodista Juanjo Romero, que ya pinta canas por edad y por experiencia en la profesión. Juanjo hizo este comentario para valorar la maniobra de Meriton Holdings de eludir responsabilidades y buscar culpables lejos de las fronteras de Singapur, si la ciudad se cae como sede para acoger el Mundial de 2030 en España. Qué se va a caer porque a Meriton y a sus compinches no les interesa acabar el estadio en las condiciones que marca la administración, el sentido común y la categoría de club y ciudad.

A mí me sucede igual que a Juanjo. Tengo que pellizcarme para ver si estoy en mi realidad o en la que ha fabricado el relato adulterado y lleno de trampas que intenta colarnos Meriton a diario.

El documento que han elevado o quieren elevar a la Federación para que esta lo remita a FIFA es otra engañifa. Forma parte del baile de mascaras que llena de confusión todo lo que rodea a la propiedad mercantil del club y, en este caso, concretamente, al nuevo estadio de Cortes Valencianas.

Siempre que tratamos el asunto del nuevo estadio en el 90 Minuts suena de fondo el tema de cabecera de la serie Enredo ('Soap'), una comedia de situación de cuatro temporadas que se emitió en España entre 1977 y 1981. Enredo estaba llena de giros de guion cada vez más locos. Lo mismo que sucede con el estadio dormido, la particular Sagrada Familia que Meriton Holdings heredó con desdén en Cortes Valencianas. Y que Peter Lim no tiene interés en acabar si no se embolsa previamente el botín de los beneficios urbanísticos.

Todo lo que envuelve a esa mole de hormigón genera mucho ruido. Y en el guirigay se mueve bien Meriton. El penúltimo tejemaneje, porque habrá más, de los 'Yes men' de Singapur, pasa por un nuevo chantaje a la ciudad. Porque es eso, exactamente, otra extorsión.

El 22 de febrero se negaron a firmar el acuerdo de adhesión que formaliza la candidatura de València como ciudad anfitriona de la Copa del Mundo de 2030. Lo hicieron 24 horas después de que el Ayuntamiento de València anunciara la puesta en marcha de una auditoría externa para evaluar el coste de la obras del nuevo estadio porque no se fiaba de las cifras que había marcado el club. Esta semana defienden que como un gesto (sic) a la ciudad van a fimar esa documentación... siempre, y aquí está la treta, que le garanticen que en el contrato se incluya una puerta de atrás, es decir, una cláusula resolutoria si no recibe la licencia de obras y las fichas urbanísticas que faltan para levantar el nuevo estadio.

Singapur está volviendo a presionar a María José Catalá utilizando como ariete el Mundial y el nuevo estadio. Ya ha elegido a la alcaldesa como diana a la que culpar cuando se extinga la opción de albergar el Mundial. En un simil que utilizó Montalt anoche en el programa viene a ser algo así como: "Yo te invito a cenar, pero paga tú la cena".

Está situación es el viaje a ninguna parte de Meriton Holdings porque si los políticos se mantienen firmes no van a aprobar las fichas urbanísticas cuando se lleven a pleno. Si se llevan algún día, porque en la sesión del 30 de abril, la última del mes, tampoco estarán presentes en el orden del día. Además, antes hay que articular la auditoría externa que determine el coste real del estadio, no el que ha declarado Meriton. Y la renovación de la licencia de obras sigue articulándose... Y, por si esto fuera poco, el Tribunal Superior de Justicia acaba de tumbar las dos demandas que interpuso Germán 'Pum' Cabrera, abogado de cabecera de Lim, sobre la ATE de Mestalla contra las decisiones de Generalitat y Ayuntamiento. Lim, perjudicado por la sentencia y acorralado, ordenará a Cabrera que recurra y la situación se eternizará en el juzgado.

Lo más disonante de esta artimaña es que los ejecutivos de Meriton saben que el documento 'salvador' que han dicho que van a llevar a la Federación lo enviará FIFA a la papelera después de comprobar el alboroto que envuelve al estadio y la situación de bloqueo en las obras por el enfrentamiento entre el máximo accionista y el Ayuntamiento. Y claro que hay tiempo todavía porque la situación de provisionalidad e interinidad de la RFEF, como consecuencia del terremoto que desató Rubiales, provoca que nadie tome soluciones contundentes como la de cerrar la documentación previa para elaborar el dossier con todas las sedes que trasladar a FIFA. Esa situación tenía que precipitarse a principios de abril y no lo ha hecho todavía. No obstante, ¿alguien tiene dudas de que Meriton no va a aprovechar ese tiempo extra más que para sembrar cizaña y buscar culpables entre la clase política de la ciudad?

Lo dicho, un callejón sin salida, un enredo, uno más. Meriton en su salsa y la casa, en este caso el estadio, por barrer.

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