VALENCIA CF

Equilibrio en las cifras pero muchas dudas por resolver

2/12/2018 - 

VALÈNCIA. Tres victorias, ocho empates y tres derrotas con once goles tanto a favor como en contra muestran un equilibrio absoluto en las cifras del Valencia, que conducen a muy poco y plantean muchas preguntas en torno a la marcha del equipo en la actual temporada.

Si la regularidad es sinónimo de equilibrio, el Valencia es el perfecto ejemplo en esta Liga. Sus números así lo reflejan, aunque también son un indicativo claro de que el equipo de Marcelino García Toral continúa en tierra de nadie.

A estas alturas de la temporada, las cifras no descartan al club para conseguir el objetivo previsto dado que la competición está muy igualada, pero desde el entorno más próximo se ve la botella mucho más vacía que llena.

Es cierto que es muy difícil ganar al Valencia y que los que lo han hecho no han demostrado una superioridad patente, pero también lo es que al equipo valenciano le cuesta mucho ser el vencedor y que alguno de los empates, según el técnico, se produjeron en partidos en los que el equipo mereció ganar.

En el capítulo de goles destaca la contraposición entre la mala noticia de los pocos que consigue el equipo, como consecuencia en gran medida de la cantidad de ocasiones que falla, con el ejemplo de las marradas este sábado ante el Real Madrid como muestra más clara.

Por todo ello, el juego del equipo suscita preguntas muy variadas. La primera de ellas surge en torno a qué habría sido del Valencia, con diecisiete puntos a estas alturas, si el campeonato no estuviera tan equilibrado.

Otras cuestiones aluden a las situaciones individuales de algunos jugadores, entre ellas el misterio que rodea al colombiano Jeison Murillo, un central que en la pasada campaña rindió a un buen nivel, pero que esta temporada ha dejado de contar para el técnico sin causas visibles desde fuera.

Murillo es el cuarto o el quinto central del equipo, en función de si se considera central o lateral a Ruben Vezo, por detrás del inexperto Mouctar Diakhaby.

También preocupa el estado de Geoffrey Kondogbia, uno de los pilares de la pasada campaña y que este año no encuentra la regularidad, aunque en el encuentro del sábado en Madrid, el equipo cobró consistencia con su entrada en el segundo periodo.

A su vez, el rendimiento de los delanteros recién fichados genera dudas. Kevin Gameiro es demasiado parecido a Luciano Vietto, el atacante de la pasada temporada del que el Valencia prescindió, y Michi Batshuayi tampoco ha rendido conforme lo esperado e incluso ha estado varias semanas sin gozar de la confianza del técnico.

En el lateral derecho, la marcha de Martín Montoya no se ha visto justificada con la llegada de Cristiano Piccini, cuya lesión ha obligado a Daniel Wass a ocupar esa posición. No hay un titular fijo para ese puesto.

El debate sobre la posición de Carlos Soler, que juega habitualmente en banda, parece haber quedado superado, puesto que en el centro apenas tiene un hueco con la presencia de Kondogbia, Coquelin y Parejo, jugador este último que, sin estar al nivel del año pasado, resulta imprescindible.

Ante el Real Madrid fue de los pocos que no estuvo "fuera del partido" durante la primera parte y se mantiene como una de las mejores noticias del actual Valencia junto al gol de Santi Mina, la continuidad de José Luis Gayà y la solidez de Ezequiel Garay cuando juega y la consistencia del portero Neto Murara.

Finalmente, Rodrigo Moreno necesita urgentemente reencontrarse con el gol y Gonçalo Guedes no deja de transmitir la impresión de que juega mermado físicamente y no puede ofrecer al equipo lo que se espera de su calidad. 

Noticias relacionadas