la folgatinha / OPINIÓN

Europa

26/01/2024 - 

VALÈNCIA. Si el Valencia CF (VCF) se cae en el Metropolitano, que nadie haga un drama. La derrota tendrá una explicación y el contexto de la temporada exige ser justos con el rendimiento, sorprendente, de la tropa de Rubén Baraja. Hagamos un análisis del partido, como suele hacer Miki en su sección La Cátedra de Miki cada semana en 90 Minuts, y luego pongámoslo dentro del argumento de toda la temporada. 

Pero aquel que ya haya hinchado globos, que no los pinche. Siempre ha habido una tendencia a hacer una valoración resultadista de los partidos y en el fútbol a veces ganas y no lo mereces, y en otras ocasiones pierdes siendo mejor que el contrario. Yo también caía en esa trampa cuando era más joven. Cuando maduras abres los ojos. Este equipo merece crédito.

"Ya sabemos cómo funciona esto aquí en Valencia, que enseguida nos venimos arriba, pero sabemos de dónde venimos y lo que hemos sufrido, aunque a ilusión no nos va a ganar nadie", advirtió Gayà después de superar al Athletic Club, un rival temible esta temporada, magníficamente preparado por el discreto Ernesto Valverde.

"Enseguida nos venimos arriba", avisó el capitán, renqueante y con su rodilla vendada. No le falta razón. Hago esta reflexión porque después de sumar cuatro victorias seguidas en liga ya le estamos pidiendo al equipo la quinta y Europa para la 2024/25. Y es normal porque, al fin y al cabo, en este juego siempre hay que tratar de ganar. Es el objetivo, pero cada equipo tiene sus circunstancias y el Valencia tiene unas muy particulares que lo condenaban a galeras en verano.

El momento del curso lo aúpa cerca de Europa. Entiendo el debate. Pero alcanzar esa luna es complicado. Considero que podrá competir por hacerlo si no padece bajas que afecten a jugadores importantes, como Gayà, por poner un ejemplo. O Pepelu o Mamardashvili. Pero no lo exijamos. Y si ese puerto no se alcanza, que nadie se frustre. Premiemos a técnico y jugadores porque compiten. Y siempre que compites estás más cerca de ganar.

Esta semana hablaba con Carlos Inarejos, entrenador valenciano, de Gandía, que ha recorrido medio mundo para formarse. Inarejos me dejó una cavilación suya. Le pregunté qué buscaba como entrenador y me dijo que el objetivo era "dominar el juego todo lo que pueda". Unos segundos después puntualizó: "Todo, es imposible. El fútbol es complejo y hay muchísimo caos. El día que lo dominemos se acabará este deporte, por eso es tan maravilloso: porque hay incertidumbre".

Por ese mismo pensamiento, que comparto, el Valencia puede ganar en el Metropolitano y acercarse a rozar Europa, pero si pierde, compitiendo, no pasa nada. No le exijamos a Baraja que también domine el caos.

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