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entrevista proyecto fer

Gloria Fernández: “Mi objetivo, más importante que una medalla, es recuperarme de una lesión que llevo arrastrando meses”

3/05/2019 - 

VALÈNCIA. La valenciana Gloria Fernández (Favara, València, 20/01/2001) quiere volver a su mejor nivel y eso pasa por recuperarse de una lesión que le está impidiendo rendir y conseguir los resultados que espera en el tiro olímpico. Por delante tiene competiciones como la liga Europea Juvenil pero ahora solo tiene en la mente poder estar en su cien por cien.

Con la cantidad de deportes que existen, la atleta cuenta a Plazadeportiva.com cómo acabo en uno tan minoritario como el tiro olímpico. Un idilio que comenzó con una Gloria ya adolescente: “Empecé en el tiro a los 13 años. Acababa de dejar la música y mis padres no querían que dejara de hacer cosas a parte de estudiar, por lo que me empujaron a hacer algún deporte. Mi padre era tirador y como me gustaba ver sus armas, recargar balas y me creaba mucha curiosidad, decidí probar a tirar. Mis padres me llevaron a la escuela de tiro de Oliva. En vista de que se me dio bien y lo disfrutaba, mis padres decidieron comprarme mi primera pistola, con la que logré grandes avances. Al medio año me conseguí clasificar para el Campeonato de España de Jóvenes Promesas, donde tiré en categoría infantil y de los nervios tiré tan mal que bajé unos veinte puntos de como solía tirar, y aun así quedé tercera”.

Después de esa experiencia, Gloria tenía claro que quería seguir adelante y poder dedicarse a ello: "Decidieron que debía coger tablas y por lo tanto me llevaron a las competiciones nacionales que mejor nos pillaban. La mayoría de estas se me dieron bien y poco a poco me hice un hueco entre las tiradoras junior de más nivel. Me convocaron a varias concentraciones y pocos años después me seleccionaron para entrar a la Blume. Fui cogiendo nivel ya internacional, y hasta día de hoy”.

La residencia para deportistas ha venido de maravilla a la valenciana, que puede compaginar perfectamente los estudios (cursa 2º de Bachiller) y el deporte gracias a la beca de la que disfruta y, además, “obteniendo buenos resultados en ambos”. Gloria explica que “aquí hay un instituto, el IES Ortega y Gasset, que tiene unos horarios de mañana y tarde que se acoplan a nuestros entrenamientos y los profesores nos ayudan mucho. También te da la opción de partirte el curso, con lo cual tienes más tiempo para dedicar a las asignaturas que eliges cursar, entrenar e incluso descansar”.

Para la atleta poder estar haciendo lo que le gusta es un sueño hecho realidad y por ello, el único gran sacrificio que le ha supuesto es “dejar a mi familia tan pronto para venirme a Madrid con la selección española. Otros, como no salir de fiesta o perderme cosas con los amigos y la familia por competir o entrenar, al principio son duros, pero si tienes claro cual es tu objetivo, ves que vale la pena perdértelo y lo comprendes”.

El 2018 fue un año muy complicado para Gloria porque fue de más a menos y, al final, normalmente con lo que te quedas es con lo último que has vivido. “Ha sido un año muy intenso y con muchos altibajos. Empezó muy bien, saliendo a mi primer internacional a Francia, donde conseguí una plata y un bronce individual y un bronce en mixtos, consiguiendo el récord de España en ambas disciplinas. Luego gané el campeonato de España Junior batiendo el récord en finales, y una semana después marché al Europeo en Hungría, donde gané el oro en la clasificación para los JJOO de la Juventud, consiguiendo billete para Buenos Aires 2018. En el Europeo junior, que fue dos días después, entré a la final la segunda, empatada con la primera y con el récord del mundo, Europa y España”, explica la valenciana. En la final, los nervios le jugaron una mala pasada y salió la octava.

Después de este resultado, Gloria decidió cambiarse de arma “porque la mía estaba vieja y rota, y empezó una mala racha que dura hasta día de hoy, quitando de algunos buenos resultados”. Pese a todo lo que consiguió anteriormente, “me quedé con la espina clavada por los malos resultados que obtuve en los Juegos, pero no me voy a rendir. Me voy a quedar con lo mejor, aunque 2018 me dejó con un sabor agridulce, pero seguiré luchando”.

Esa es la actitud de la deportista del Proyecto FER, “alguien constante y tenaz, muy competitiva conmigo misma pero compañera de las demás. Perfeccionista, pero a veces demasiado”, admite. Sin embargo, la “templanza” es lo que le permite no venirse abajo ante la adversidad, y más teniendo en cuenta la disciplina que practica: “Soy muy tranquila y eso para el tiro es crucial. Ser tan tranquila me ayuda a tener un pensamiento frío, que es también muy importante para la competición”.

Esa templanza la tendrá que aplicar ahora en el que es su mayor reto de la temporada: “Por ahora solo tengo un internacional a la vista, que es en un par de semanas en Suiza, la liga Europea Juvenil, en la que tiraremos cuatro tiradores seleccionados como equipo para representar a España. Ahora mi objetivo, más importante que una medalla, es recuperarme de una lesión que llevo arrastrando durante meses y me impide tirar con normalidad, o simplemente tirar”. El 2019 no ha empezado bien para Gloria y quiere pensar que “esto solo puede mejorar”.

Gloria tiene el apoyo de su familia, especialmente de las mujeres a las que considera su “mayor referencia” en el deporte y en la vida: “mi madre, mi tía y mi abuela Encarna. Ellas son las que me han enseñado a luchar por lo que quiero, ser constante y tener un carácter fuerte que no deje que nada me pare, a ser valiente. Ellas me han inculcado los valores que se necesitan no solo en el deporte sino en la vida y verlas pelear todo lo que por desgracia han tenido que pelear me ha enseñado a ser fuerte y a pelear yo también. No son deportistas, son guerreras, y de ellas se aprende incluso más”.

La deportista valenciana tiene el sueño de poder ser “campeona olímpica” y espera que con su trabajo, la ayuda de su familia y el apoyo del Proyecto FER, algún día podrá conseguirlo: “El proyecto FER me ha dado mucho. Ya no se trata solo de la ayuda económica, que juega un papel muy importante en mi situación y siempre les estaré agradecida, sino que también ese sentimiento de pertenencia a un gran grupo en el que estamos tan bien atendidos y una visibilidad por todos los medios que los deportes minoritarios como el mío agradecemos muchísimo”.

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