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opinión pd / OPINIÓN

Kang In Lío

24/02/2021 - 

VALÈNCIA. Un lío. Un lío de tres pares de narices Así es como podríamos definir la situación de Kang In Lee, un futbolista que debería estar ya renovado, triunfando en el Valencia CF siendo uno de los referentes y feliz de representar al club que se lo ha dado todo. Pero no, no solo no es así, sino que ahora nos debatimos entre lamentarnos por perderlo o pelear por mantenerlo a cualquier precio. Veamos.

Es un jugador con clase, con talento innato y capaz de revolucionar un partido. De esos futbolistas que te salen uno entre miles y que debes cuidar. Internacional absoluto con Corea del Sur, una estrella en su país y la pieza angular comercial del proyecto en Asia. Pero la gran pregunta entonces es ¿Qué pasa con Kang In Lee?

En este caso todos deben poner de su parte. Club, jugador y entrenador.

El Club debe propiciarle un entorno seguro de progreso y formación, donde pueda seguir quemando etapas de la mejor manera posible desde el convencimiento deportivo y económico. Para que progrese, disfrute y se sienta tan importante como valorado. Un paisaje futbolístico competitivo y no mediocre, donde pueda seguir creciendo en lo deportivo y en lo económico. Ahora mismo el jugador tiene dudas en las dos vertientes porque el proyecto de club es una incertidumbre constante, un salto de mata deportivo que sigue generando división social por la poca empatía que hay a todos los niveles. Hace falta comunicación fluida con él. Una duda y sinvivir constante que no pasa desapercibido para ningún futbolista, y menos para uno con un futuro tan prometedor.

Pero no solo el club tiene responsabilidad en el caso Kang In Lee, ya que el entrenador alimenta ese desconcierto deportivo que se genera en torno al jugador. Si bien es cierto que empezó jugando, hemos visto como ha aparecido y desaparecido de manera intermitente de las alineaciones fruto de la falta de identidad en la forma de jugar del entrenador, además de la poca confianza que ha habido entre las partes en algún tramo de temporada. El proceso de indefinición, unido a la mala gana del entrenador por su situación personal, hace que no tenga el más mínimo interés en potenciar a un jugador de futuro. Está claro que no puede jugar por decreto, pero sí debería hacerlo por necesidad. Hemos visto como jugadores del filial con apenas experiencia han adelantado a un Kang In que tampoco convencía a Gracia.

Y es que también es cierto que algo hay en este futbolista que no termina de convencer a ninguno de los entrenadores que ha tenido en su etapa profesional. Desde Marcelino, pasando por Celades o Javi Gracia; con ninguno ha sido titular indiscutible, ni siquiera suplente de oro. Desde luego es un jugador que debe seguir formándose a base de confianza y crítica constructiva, pero también debe madurar personal y profesionalmente. Personalmente debe dar ese paso de niño talentoso a futbolista profesional. Con eso me refiero a que debe entender los códigos de vestuario, los roles en el equipo y ser más solidario con sus compañeros. No es un jugador problemático -no todos somos iguales- pero el carácter del internacional surcoreano es muy especial para lo bueno y para lo malo.  Capaz de ser la alegría personificada en el vestuario, y a la vez de dar una mala patada en una pelea por un balón. Así es como lo define gente que ha compartido vestuario con él, que lo quiere y lo aprecia, pero que le aconseja que debe mejorar en ese aspecto. Pero, por suerte, es joven y eso se puede cambiar.

¿Renovará Kang In? Esa es la gran pregunta a día de hoy y aún no sé responderla. No lo sé y, a día de hoy, soy más pesimista que optimista; pero creo que si no se hace un esfuerzo puede convertirse en una de las fugas de talento más dolorosas de los últimos años. Un jugador que lo has formado, criado y educado, se marcharía a disfrutar de la mejor parte de su carrera a otro club. Con una cláusula de 80 millones y un contrato hasta el 30 de junio de 2022 hay poco margen de maniobra ya que en diciembre de este año puede negociar ya. Me preocupa y mucho su situación, porque creo que es ese jugador que te puede marcar la diferencia en un partido siempre y cuando tenga un entorno propicio para hacerlo.

Son muchos los jugadores de la cantera que han salido por la puerta de atrás –y no hace falta recordar- solo esperamos que lo de Kang In no sea otro lio más a la larga lista de futbolistas que han hecho las maletas de manera precipitada.

Porque cuando ya nos hacíamos a la idea de que lo perdíamos e íbamos a vender; que no iba a jugar ni a tener protagonismo, va y nos sorprende de la mejor manera. Juega a las mil maravillas, mueve al equipo, da una asistencia y, encima, se plantea escuchar al club por última vez. Empieza otra vez la contrarreloj. Lo dicho: Un Kang In Lío

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