/ OPINIÓN

La máquina de la verdad

12/06/2023 - 

VALÈNCIA. ¿Recuerdan aquel programa de televisión que se llamaba 'La máquina de la verdad'? Allí los protagonistas se enfrentaban al polígrafo. Cuentan que el difunto Gil y Gil reventó aquella máquina porque no le decía una verdad ni al médico. Resulta complicado imaginar a 'Meriton' sometiéndose a la prueba del polígrafo en público y en 'prime time'. Si lo hiciera, uno no tiene pruebas ni tampoco dudas de cuál sería el resultado. Batiría el 'récord' de Gil en un santiamén y dejarían al ex alcalde de Marbella en mantillas. Es fácil saber por qué y basta con preguntarle al valencianismo. 'Meriton' miente por sistema. Por inercia. Por costumbre. Por deporte. Y miente hasta cuando dice la verdad. 

La nueva mentira ya está en la calle. Edulcorada con los mismos ingredientes verbales de siempre. Resetar. Volver a empezar. Regresar a la casilla de salida. Operación maquillaje. Después de una temporada lamentable, indigna de la historia y exigencia de un club grande de España y de Europa, 'Meriton' renueva su enésimo discurso. La receta, la de siempre. La que van a recitar, de carrerilla, los mariachis mediáticos de la propiedad. Objetivo: cambiar todo para que nada cambie. Se están sentando las bases de un nuevo verano trufado de discursos vacíos. Sostenibilidad, estructura, consenso, operaciones y nuevos cromos para encender la ilusión de mecha corta de un aficionado condenado a caer siempre en la misma trampa. Peter y su gente ya se han puesto, como Manolo y Benito, manos a la obra. Gloria eterna a los inventores del gotelé. 

El diseño del nuevo relato oficial está cociéndose. A saber: Renovación y plenos poderes para Baraja, nuevo proyecto, armonía a raudales, sintonía fetén, apuesta por la cantera, fichajes 'ilusionantes', música de ascensor y dejen trabajar. Aquí no ha pasado nada. Y si pasa, se le saluda. A seguir tragando. La verdad es que después de una temporada patética, cualquier club serio haría una autocrítica profunda, pediría perdón a los aficionados y se vería moralmente obligado a prometer un equipo potente, que no repita los errores groseros de los últimos años. El caso es que, por más palabras huecas y discursos vacíos que intente proyectar al club, los hechos son los que son: las dos primeras decisiones de Peter Lim después de una temporada bochornosa han consistido en firmar un nuevo director de comunicación y pagar cinco millones de euros para que siga un central suplente.

Empieza el verano.  época preferida de 'Meriton'. A un lado, la diversión y el mismo cartón piedra de siempre: la ilusión por las nubes, la renovación del pase, la venta de humo y los dos mil nombres de jugadores que sonarán y no llegarán. Mendes proveerá. Al otro lado de la ventanilla, la cruda realidad: rebajas, 'fair play' estrecho, ventas obligadas y un modelo de club que sigue herido de muerte. No es triste la verdad. Lo que no tiene, es remedio. El sábado se producirá otra marcha de protesta contra la gestión de Peter Lim. Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo y puedes engañar a algunos todo el tiempo, pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo. No hay polígrafo que resista eso. Ni valencianista que lo soporte. Si te engañan una vez, la culpa es de los que te engañaron. Si te engañan durante nueve años, la culpa es tuya.

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