opinión

La mecánica del gamberrismo deportivo

El fútbol español estuvo marcado en los años setenta por el lanzamiento de objetos, agresiones e invasiones de campo. El gamberrismo penetraba en todos los hogares españoles a través de la televisión, las ondas y la prensa escrita. Un modelo importado del Reino Unido...

1/03/2018 - 

VALÈNCIA. El fútbol español estuvo marcado en los años setenta por el lanzamiento de objetos, agresiones e invasiones de campo. El gamberrismo penetraba en todos los hogares españoles a través de la televisión, las ondas y la prensa escrita. Un modelo importado del Reino unido. Un comportamiento incívico en las gradas y fuera de ellas. Se le acuñó con el término de gamberrismo deportivo. La violencia gratuita penetraba en los estadios de fútbol. La ira y la barbarie descolgaban la bandera negra en el planeta fútbol.

En 1975 se proyectó en la semana internacional de cine de Valladolid, un film transgresor e irreverente, La naranja mecánica del genial director Stanley Kubrick. La película causó gran discusión y polémica, que hasta algunos gobiernos ejercieron censura sobre el film, invitando a la retirada de cartelera de la película por un triste suceso de una agresión a un sin techo. La realidad superaba a la ficción.

Los ochenta fueron años convulsos, en cada jornada el insoportable linchamiento y las conductas agresivas, eran habituales entre bandas rivales, que se enfrentaban provocando el caos general. Escribía Rafa Lahuerta que la "fascinación generada por los hooligans y los ultras, lejos de ser positiva, creo una falsa conciencia entre los jóvenes españoles". La violencia fascinaba a los más jóvenes, entendiendo el hooliganismo, como una nueva forma de vida. La radicalidad inglesa y el colorido italiano tenían un denominador común : La violencia. La tragedia en Heysel marcó un antes y un después en el desarrollo del hooliganismo. Se estandarizó un modelo basado en la organización de la violencia.

En 1992 la editorial Anagrama publicaba "Entre los vándalos" del escritor Bill Buford. El norteamericano se dedicó a viajar por toda Europa en los años ochenta con un grupo de vándalos ingleses. ¿Había alguien que realmente tuviese conciencia de lo que sucedía todos los sábados en todos los rincones del país ?, se preguntaba el escritor. Simon Barnes, escribió una reseña en el Times que decía " El libro recuerda en cierto modo a La naranja mecánica... consigue que la violencia se presente como algo gloriosomente atractivo-maravillosamente divertido-, incluso para las mentes mas refinadas. Vio apuñalamientos, escenas de extreman violencia- en uno de los casos, la violencia sólo puedo detenerse con la llegada de un tanque del ejército.

Hoy existe una generación de jóvenes encadenados al Pancracio, una antigua modalidad de combate de lucha libre de origen griego, tuneada siglos después por jóvenes aficionados al fútbol que las redes sociales difunden sus fechorías sin ningún tipo de control ni censura. Nada ha cambiado a lo largo de los años, sólo el escenario, los medios y los actores, constuyéndose en base a un relato de novela negra. El filósofo Zygmunt Bauman en su libro " Ceguera moral " abordaba que el "nuevo relato se crea en el espacio virtual" y en esta afirmación estoy completamente de acuerdo. El episodio de San Mamés se hizo viral gracias a las redes sociales de una manera rápida e instantánea. La violencia sigue siendo mecánica y otra vez, el fútbol se ha teñido tristemente de color negro.

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