La sangría defensiva exaspera a Bordalás

9/11/2021 - 

VALÈNCIA. Los veinte goles recibidos por el Valencia en las trece jornadas de Liga ya disputadas son para el técnico José Bordalás una andanada en la línea de flotación del concepto de equipo que persigue y tiene en mente. "Estoy contento con el esfuerzo de los chicos, pero no con lo que he visto, esto no es lo que yo quiero", fueron algunas de las primeras palabras de Bordalás en rueda de prensa tras el vibrante final de partido ante el Atlético de Madrid (3-3) del pasado domingo. El Valencia llegó al minuto 90 con 1-3 en contra en el marcador y, aunque desde hacía varios minutos había lanzado una desbocada ofensiva contra las huestes de Pablo Simeone, no fue hasta el tiempo añadido cuando el equipo, con Mestalla en ebullición, logró establecer la igualada con dos tantos de Hugo Duro, el último casi sobre el gong.
 
En esa línea, Bordalás pretende evitar que los árboles impidan ver el bosque y tras el épico final ante el Atlético y pese a tener la adrenalina aún a flor de piel, su mensaje y el rostro que acompañaba a sus palabras eran claros. "Ha sido un subidón increíble para todos, pero ese guion hay que hacerlo desde el principio. No tenemos que esperar a vernos con el agua al cuello. Hay que mejorar para no cometer errores que te lastran", dijo. 

Bordalás está satisfecho, y así lo hace saber, con que sus chicos no bajen nunca los brazos y no den por perdido un partido hasta el minuto 97 o más, pero tiene una daga, más que una espina, clavada en lo más profundo de su concepto futbolístico. Esa endeblez en la retaguardia está asociada, según el entrenador alicantino, a una falta de oficio que, a su juicio, deriva en errores y horrores defensivos que afectan al equipo. 

Así, esos veinte goles recibidos en trece partidos suponen un trauma para un entrenador que cuando se hizo con las riendas del equipo tenía como un objetivo primordial, tal y como reconoció, frenar la debilidad defensiva. "No lo hemos conseguido todavía. O detenemos la hemorragia o lo pasaremos muy mal", sentenció tras medirse al Atlético. 

Con el Valencia décimo en la clasificación, y con un gol más marcado frente a los recibidos, Bordalás considera básico conjugar esa actitud, esfuerzo y reacción encomiables cuando las cosas van mal, con una mejoría en el oficio que derive en un juego más lineal y menos emocional. 

Como muestra de lo alejado que está el Valencia de los deseos de su técnico, la pasada temporada, y en una campaña poco afortunada para su anterior equipo, el Getafe, Bordalás había recibido catorce tantos tras los trece primeros partidos, seis menos que el equipo de Mestalla en la actualidad. 

El despertar tardío que se ha vivido en algunos encuentros, que conlleva como parte positiva la actitud y la capacidad para no rendirse nunca, gusta al alicantino, pero no ve reflejado en él ni a su objetivo, ni 'su Valencia' en buena parte de los partidos. 

Tras un primer tercio de competición con el Valencia sin alcanzar el perfil de equipo que busca, 'el Romano', como apodan a Bordalás en su círculo más cercano por ser amante del Imperio Romano, Bordalás no cesará en su empeño de convertir su defensa, y en especial su coliseo de Mestalla, en un bastión inexpugnable. 

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