opinión

La temporada actual ya huele a desastre global

11/01/2019 - 

VALÈNCIA. Me da un poco igual lo que dijo ayer Alemany de alguna forma defendiendo lo indefendible. Sus palabras dando respaldo a un técnico al que se le ha entregado todo el poder del mundo resultan obvias y tristemente reales para que al final el Valencia sea reconocible en esta temporada que es del todo grotesca y mal encarada. Y el tema es más preocupante para que tenga que ser solucionado en dos días. Aquí está en juego y de forma pública el disparate en el que se ha convertido el Valencia actual. La imagen tiene tintes grotescos. El máximo accionista de la mercantil vive en Singapur y pasa por Valencia en contadas ocasiones, casi nunca. Ha puesto un presidente que es en sí mismo una opereta y las palabras de Murthy suenan a tristes de puro lamentables. que son. Y luego está el fichaje, está Mateu Alemany, un tipo de fútbol que sí sabe de fútbol pero que en estos momentos no aporta nada de normalidad a la patética imagen que está ofreciendo el Valencia. Y por último en este galimatías está obviamente Marcelino y todo el poder que le han otorgado -que es muy amplio y afecta a mucha gente- y todo el dinero que se ha gastado en fichajes que no sirven para nada. El despido de Marcelino, que debería ser obvio pero que no lo fue, evita que de momento el Valencia tome un montón de decisiones realmente importantes. Y el asunto en sí es de una gravedad mayor de la que nos imaginamos. El entrenador ha trabajado de pena, Alemany toma decisiones de pena, el presidente apenas existe, el dueño está a miles de kilómetros y el equipo de fútbol es un disparate que no ha tenido en su caminar ni el más mínimo sentido de decoro hacia un Centenario que ya huele a ridículo por los cuatro costados.

EL DINERITO

Y el problema a fecha de hoy es que a este equipo hay que meterle mano de forma urgente y eso es casi únicamente para salvar una temporada que apesta a desastre lo mires con la cara que lo mires. Y sí, doy por sentado que las palabras de ayer de Alemany llegan casi a favor de que ocurra un milagro en las próximas fechas y la entidad recupere la normalidad casi de forma automática. Pero les voy a ser sincero. Cuando estás en un trabajo -tomen el fútbol como un trabajo más, con sus propias características- donde todo es un disparate enorme la normalidad solo se consigue con buenos resultados y obviamente con goles. Y ahí es donde el problema aumenta de forma considerable y la solución se antoja lejana. Lejana por lo compleja y lejana por no tener en tu cuadro de mandos a la gente adecuada para tirar del carro con un mínimo de garantías. Ayer Alemany cerró filas y de alguna forma puso una vela soñando con un milagro que ojalá que ocurra pero que se me antoja muy complicado que eso sucedo viendo todo lo que tienes a bordo y la lamentables imagen que ese todo está ofreciendo a una afición que asiste perpleja a todo lo que está sucediendo.

ALEMANY SEÑALADO

Lo que hizo ayer nuestro Director General era lo que estaba previsto y de alguna forma busca ganar tiempo y busca que ocurra un milagro en las próximas fechas que maquille el actual disparate del Valencia. Mateu, obviamente, mostró no solo su actual apoyo a Marcelino. Pidió de forma directa y sin disimulo alguno el apoyo de la afición del Valencia que en realidad, en estos momentos, anda cabreada y desnortada de una forma absoluta y ciertamente coherente. Desconozco como se va a tomar la afición estas palabras de Alemany y en consecuencia tampoco adivino que va a suceder en el próximo partido ante el Valladolid en Mestalla. El personal está muy cabreado y decepcionado y pese a todo eso que obviamente comprendo y comparto yo sí les pediría un último esfuerzo mañana ante el Valladolid para ver si de una vez se produce un pequeño milagro y el Valencia, obviamente de Marcelino, consigue de una vez ganar un partido con cierta autoridad.

LO QUE YO PIENSO

Y miren lo que les voy a contar. Yo sí soy partidario de poner un punto y final a la etapa de Marcelino de forma inminente. Pero pese a mi realidad y viendo la realidad que nos ofrece Alemany, yo si les pediría a todos ustedes que mañana intentan dar todo su apoyo al Valencia de forma inequívoca. Repito que no soy de Marcelino pero también repito que la afición del Valencia es soberana y si quiere puede llevar en volandas a este mal equipo -que sí, que el Valencia es un mal equipo mal parido- a una victoria que ofrezca cierta tranquilidad a una sociedad mercantil ciertamente disparatada. Veremos a ver que ocurre mañana. Yo espero y confío en el milagro... aunque se que la temporada actual ya huele a desastre total.

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