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Marc Gasol, ‘Grit and Grind’

5/04/2024 - 

VALÈNCIA. Siempre me gustaron las estrellas imperfectas. Personas capaces de codearse con los mejores del mundo que al día siguiente pueden derrumbarse y una semana después vuelven a asomarse por la cumbre. A Marc Gasol, al principio de su carrera, lo vi un poco así. La tanqueta de la selección española. Hasta que se puso serio, perfeccionó sus hábitos y se convirtió en el mejor 5 del mundo. Pero su maduración fue más lenta. Su hermano Pau, por ejemplo, fue más precoz y mucho más perfeccionista desde el primer momento. Pero eso también es lo bonito de la vida, que cada uno lleva sus tiempos.

A Marc es probable que le haya pesado ser el-hermano-de. Pero seguro que también le ha beneficiado. No tanto por las puertas que le haya podido abrir, como por el modelo próximo que siempre tuvo a mano y que seguro que durante algunos años fue al que aspiró. De niño era el rival más mayor contra el que luchar, en inferioridad de condiciones. De adulto, el referente al que alcanzar. Y Marc, como buen hermano pequeño, siempre tuvo un punto más rebelde y más espontáneo que le dio su propio sello.

Marc tuvo muy fácil haberlo mandado todo a pastar. No tiene que ser sencillo que, en plena adolescencia, la familia te coja un día y te diga que en verano vas a dejar atrás tu instituto, tus amistades y tu casa para irte a vivir a una ciudad llamada Memphis. Porque si te mandan a Nueva York o Chicago pues igual te hace hasta ilusión. Pero es muy probable que lo único que conociera el mediano de los Gasol de esta urbe del Estado de Tennessee, si es que lo sabía, es que era la ciudad de Elvis Presley.

El día que la familia llegó a Memphis, Marc se desveló. En mitad de la noche, salió de la cama, se asomó a la ventana de la habitación del hotel y miró hacia el horizonte. La vista solo le ofreció una autopista y camiones que pasaban en una u otra dirección. Aquel chaval insomne de 16 años se quedó mirando y pensó: “Pues esto es Estados Unidos”. Autopistas y camiones.

Mientras Pau deslumbraba en la NBA como el Rookie del Año, Marc no hacía más que darse literalmente cabezazos contra el marco de las puertas. El adolescente no encajaba en el instituto sobre todo porque no entendía la mitad de lo que decían. Así que se ponía unos auriculares y le daba caña a la música de Estopa. Los primeros meses fueron un tormento y el desahogo que encontró fue zamparse una hamburguesa tras otra. Luego ya hizo sus amigos y hasta se acostumbró a ir con ellos a una barriada llamada Frayser. Le ayudó mucho que todos hablaban el idioma del baloncesto. Cuando se dio cuenta, su hermano era una estrella de la NBA y él un chico con muchos kilos de más.

Después del curso, volvió a España con 140 kilos y recondujo su vida y su dieta. Su vida, desde que creces siendo mucho más grande que tus compañeros, siempre fue algo distinta a los demás. En el colegio, en el Llor de Sant Boi, tuvieron que elevar los pupitres para que los Gasol pudieron meter las piernas por debajo. Para Marc fue providencial coincidir en el Barcelona con Pesic, que supo ver sus cualidades, aunque fue en Girona donde explotó.

Cuando ya dominaba la pintura en la ACB volvió a Estados Unidos para conocer el país de verdad como jugador de la NBA. Marc, quién se lo iba a decir, hizo carrera en Memphis, donde fue decisivo en la transformación de una franquicia perdedora en un equipo que alcanzó las finales de conferencia y con el que se identificó toda una ciudad. Marc Gasol, un hombretón de 2,11 que duerme en una cama de 2,30, lideró una plantilla que creó el ‘Grit and Grind’, un estilo marcado por una defensa que estrangulaba a los rivales y por un juego interior muy potente.

Ahí creció y llegó a convertirse en el mejor ‘center’ de la NBA. En 2013 fue elegido Jugador Defensivo del Año, y en 2015 entró en el Quinteto Ideal junto a Stephen Curry, LeBron James, James Harden y Anthony Davis. También alcanzó el hito de enfrentarse a Pau Gasol en el All Star y, cuando acabó la era del ‘Grit and Grind’ en Memphis, el anillo de campeón de la NBA en Toronto con los Raptors. Marc Gasol ha sido uno de los grandes de nuestro baloncesto y con España, con esa fantástica selección española, logró éxitos impensables.

Después de lo que ha conquistado el baloncesto español con la base de los Júniors de Oro, todo parece menos importante, pero los que vivimos la época anterior, donde también hubo éxitos, pero mucho menos cotidianos, creo que nos impresiona mucho más que una franquicia de la NBA decida retirar el número de un jugador español. Eso nunca dejará de ser histórico.


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