GRUPO PLAZA

opinión pd / OPINIÓN

Mi más íntimo enemigo

14/03/2021 - 

VALÈNCIA. Mientras presenciaba atónito el bochorno de partido del Valencia ante el Levante me vino a la cabeza una frase de Jesús Martínez, a la que hace unos meses hacía alusión Jesús Paredes: “Al Valencia no lo entrena cualquiera”. El recuerdo quizás surgió fruto del calentón del momento. Tras ver la suma de errores encadenados del equipo y las incomprensibles decisiones que tomaba Javi Gracia desde el banquillo. La lista de despropósitos del entrenador fue alarmante. Desde la ubicación en el campo de Diakhaby, la ausencia de Manu Vallejo hasta el tramo final, la sustitución de Kang In Lee o la inexplicable cabezonería de mantener durante 75 minutos un sistema de juego pese a que el equipo no carburaba. El Valecia duró en Orriols… lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks, que canta Joaquín Sabina. 

Javi Gracia no es entrenador para el Valencia. No es una afirmación ventajista. Lo escribí a principio de temporada, pese al evidente riesgo de la apuesta, y lo mantengo ahora. ¿Cómo se le ocurre variar el dibujo en un partido en el que el equipo no dispone de sus  futbolistas más importantes?. No se explica. Sin Gayà, Carlos Soler, Maxi o Racic en el once titular, hay que dejarse de inventos. Hay que tirar de lo sencillo. Ir a lo fácil. Al vocabulario del fútbol. Lo de que Diakhaby haga de Beckenbauer es un disparate mayúsculo. El partido ante el Levante era un partido para presentarse en el campo con la mejor actitud posible, intentar suplir las carencias con esfuerzo y solidaridad, además de exhibir ese plus competitivo que se antoja fundamental cuando se afronta un derbi.

Insito. Javi Gracia no es entrenador para el Valencia. Sin embargo, lo que sucede en Mestalla es algo muy particular. Porque pese al enfrentamiento manifiesto entre Gracia y Anil Murthy, se da la peculiar circunstancia de que el técnico se ha convertido en el mejor aliado de su enemigo. Gracia se ha convertido, sin quererlo, en el principal parapeto de la gestión de Peter Lim en el Valencia. Parte de la afición centra sus iras contra el entrenador, reconozco que a mí me sucedió en caliente presenciando el partido, y se olvida del dislate de la planificación deportiva de esta temporada. Gracia se ha convertido en un entrenador cómodo para Meriton. No lo destituye para ahorrarse la penalización y pone a su altavoz mediático a rajar contra el técnico. Lo de Murthy y sus secuaces es tremendo.

Gracia tiene buena parte de culpa de la desfeta del derbi, es cierto. Pero la culpa de lo que sucede en Mestalla está mucho más arriba. Empezando por el propietario, Peter Lim, y continuando por su grupo de trabajo: Murthy, Joey Lim, Sean Bai etcétera…. Ninguno de ellos está capacitado para gestionar un club como el Valencia. En defensa del entrenador recordaré una frase que siempre nos decía un antiguo profesor del colegio cuando estudiábamos el último día con la esperanza de aprobar el examen: “Milagritos no hay”, comentaba. Pues bien. En el Valencia pasa lo mismo. Porque, no nos engañemos, la plantilla es la que hay. No hay milagro posible. Contamos con un once titular competitivo, pero cuando es baja algún futbolista importante, el equipo se cae como un castillo de naipes. El nivel es justito, Y el banquillo es una lágrima. Visto lo visto, ahora solo falta saber si nos espera una larga travesía por el desierto o si el Príncipe de Johor llega a Mestalla para hacer un “Valencia campeón”. Cosa que dudo.

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email