OPINIÓN PD / OPINIÓN

¿Hablamos de fútbol ya?

8/09/2020 - 

Menos mal que ya podemos hablar un poco de fútbol y de qué nos parece el juego del Valencia CF de Javi Gracia, del rendimiento de algunos futbolistas, de la necesidad de consolidar la apuesta por la Academia, etc. Y frente a esto, en lo social, pues sigue la marea alta, con un Sesé empañado en convertir el sueño de gran parte de los valencianistas en su causa y darnos un motivo a la esperanza de acabar con algunas tiranías que parecen eternas, pues se han comprado un club de fútbol— dijo la hija de Lim— y pueden hacer lo que quieran con él. Y es lo que hay. Pues a lo mejor resulta que no es todo lo que hay, y lo que hay es mucha porquería escondida, porque, como hemos dicho por activa y por pasiva, aquí siempre ha olido mal, muy mal, esa política de fichajes. Por cierto, la política es debate, consenso, acuerdos: todo lo contrario a lo que aplican los Meriton’s Men & Women, así que mejor si dejamos de llamarlo así y hablamos de dictadura deportiva.

Otra cosa de la que no puedo pasar antes de ir al fútbol es de las declaraciones de Murthy en su llibret de falla cibernético, Batzine. Me da lo mismo lo que afirme allí, porque pocas veces dice algo sincero, ya lo sabemos, y porque quiere dar una imagen del club que no se corresponde con nada de lo que se vive por aquí, pero me llama aún más la atención una afirmación que realiza y que, si no fuera porque todas y todos ya conocen la escasez intelectual y futbolística que lo sostiene, pondría en jaque a las autoridades de la Liga: ¿cómo está eso de que el Valencia CF lleva unos años gastando mucho más de lo que genera? Esta tontería, que fue dicha para justificar la sangría interna de ventas al peso, como libros viejos, tiene mucho peligro, porque eso significaría que el Valencia CF no ha cumplido, legalmente, con el fairplay financiero y que ha ocultado cuentas, pagos, operaciones, etc. que han modificado esas cuentas, para mal, claro. Otra cosa es que no pudieses ahorrar algo, de año en año, pero no puedes decir que has gastado más de lo que has ingresado, porque no puedes llevar a cabo esta acción, salvo en un porcentaje pequeño del presupuesto, que siempre está bajo control institucional (La Liga) y no supera el 5% del presupuesto. Así que, señor Murthy, mida un poco lo que afirma, no vaya a ser que meta al club de sus amores (el club de Lim, claro, no el Valencia CF) en un problema. Bueno, mejor dicho: en más problemas. Tienes al valencianismo en general, a las peñas en particular, a los accionistas, a las clases dirigentes valencianas, a la federación española, a los periodistas (regionales, nacionales e internacionales), al que te sirve el café todos los días en la cafetería de siempre en tus largos almuerzos sin estar en tu oficina ejerciendo, etc. a todos y todas los tienes ya en tu contra, así que no te busques más enemigos, porque no van en contra del Valencia CF, sino de ti y de Lim.

Y ahora sí: podemos hablar de fútbol. Me gusta lo que pretende Javi Gracia, porque enlaza con la identidad histórica del club: sólidos y rocosos atrás, agresivos en la presión llegados a tres cuartos del campo, con la línea algo más avanzada que el curso pasado, con dos laterales que se ofrecen constantemente en banda para la ayuda ofensiva y que cierran rápido en las coberturas cuando el equipo pierde el balón; también me gusta la variedad del juego a balón parado, la tensión defensiva que existe al juntarse las líneas y un buen número de pequeños detalles que, sin duda, hacen más reconocible al equipo, ya no solo sobre el césped o en su juego, sino también, como dije, con su historia. No creo que esto, tal cual está planteado, nos lleve a ganar un título, pero seguro que te lleva a pelear, con honestidad, por hacerlo. Otra cosa será la falta de muchos aspectos fundamentales, que no vas a tener, porque esto ya no es cuestión de pulir lo que hay, sino de tenerlo: te falta más calidad arriba, en el centro de la defensa y en el centro del campo. Cuando digo calidad no quiero decir que no la tengan quienes están, sino que te falta ese punto de diferencia que marcan los jugadores de máximo nivel. Ya sabemos que hay jugadores haciéndose y que tienen, ante sí, un futuro muy prometedor y un presente ya destacado, pero lo que no tienes no lo tienes ni puedes pulirlo. 

Debes sumar estos tres jugadores diferenciales a tu plantilla, quieras o no quieras, si tu objetivo es entrar en Europa. De no ser así, te tocará rezar para hacerlo y encomendarte a la pericia de un técnico que sabe lo que se hace, pero que no tiene la virtud de hacer milagros, que yo sepa. La cuestión es que te sobra Sobrino, porque sigue demostrando, partido a partido, que le viene grande, muy grande, incluso la primera división, ya que carece de todo (ni velocidad real, ni técnica, ni gol, de visión de juego, ni sangre, ni valentía); te sobra Cheryshev, que es un jugador de cuartos de hora, propenso a las lesiones y a los fallos sin sentido, con muy poco gol al más alto nivel y con un porcentaje muy bajo de acierto en sus decisiones durante el juego. Gabriel Paulista, por su parte, no sobra, pero está despistado otra vez y este jugador se hace resolutivo cuando se centra, quizá con un compañero con más aplomo a su lado, porque con Mangala ha demostrado ponerse muy nervioso siempre. Otra cosa es lo de Maxi, que lleva más de medio año haciéndose un jugador caro con sus constantes errores cara a puerta, a pesar de los dos churros que le marcó al Villarreal (no hace falta que recordemos la calidad de los goles y la contribución de la defensa grogueta): el charrúa no sobra, porque de momento falta. Aunque no le he visto nada de nada, Gameiro también sobra, porque su indolencia, también lógica por los constantes intentos de quitárselo de encima, resulta dañina. De todo lo demás hablaré cuando tenga más sitio para hablar de fútbol y menos de las li(m)dezas de sus gestores. De momento, me quedo con la aportación de los chavales de la casa, de la maestría de Gracia, del pundonor de jugadores como Gayá, del hambre de Jason, Vallejo y Esquerdo, de las pinceladas de Yunus, Fran Pérez, Álex Blanco, Álex Carbonell, Hugo González y Pedro Alemán, que prometen un buen futuro, aunque este club, como el fútbol en general, solo entiende el lenguaje del presente. Pero con tiempo, aquí hay quinta: pero con tiempo, rodeados de gente curtida y hecha y no bajo la presión de un club que solo espera que rindan un poco más para ponerles el cartel de “se vende”.

Noticias relacionadas