Patrick Cutrone, pasión y garra al servicio del ataque

1/02/2021 - 

VALÈNCIA. Patrick Cutrone (Como, Italia, 1998), el nuevo fichaje del Valencia CF en este mercado de invierno, es un delantero de raza, pasional, con facilidad para asociarse y que no renuncia a ningún esfuerzo en busca del gol. Con 23 años recién cumplidos, el ataque italiano llega a Mestalla procedente del Wolverhampton Wanderers en condición de cedido hasta final de temporada..

Explosión temprana

Formado en las categorías inferiores del AC Milan, Cutrone debutó con el primer equipo rossonero en mayo de 2017 de la mano de Vicenzo Montella. Su explosión llegó el curso siguiente ya con Gennaro Gattuso como entrenador. A pesar de su juventud y la competencia en ataque, Cutrone se afianzó en el once y marcó 18 goles en la temporada 2017-2018 (10 en Serie A, 2 en la Coppa de Italia y 6 en la Europa League).

Gracias al rendimiento que ofreció en el AC Milan recibió la convocatoria de la selección italiana. En marzo de 20108, Roberto Mancini le hizo debutar con la Nazionale en un amistoso contra Argentina. Tras su etapa en San Siro, en verano de 2019 se marchó traspasado al Wolverhampton Wanderers y, posteriormente, fue cedido a la ACF Fiorentina.

Referentes

Patrick Cutrone tiene como ídolo a Pippo Inzaghi. Creció celebrando los goles del legendario delantero del AC Milan y observando sus movimientos. “Me gustaba mucho Pippo Inzaghi. Marcó muchísimos goles con el AC Milan”, reconocía al dar sus primeros en el conjunto rossonero. Además, se ha fijado en delanteros con los que ha compartido vestuario como Gonzalo Higuain, entre otros.

Cutrone también señala a Paolo Maldini y Gennaro Gattuso como referentes, con los que ha convivido en el AC Milan y ha escuchado sus consejos para crecer.

El ídolo de Parè

Cutrone creció en Parè (Colverde) un pueblo de la provincia de Como muy cercano a la frontera con Suiza. Allí es un auténtico ídolo. Su camiseta firmada preside la Gelateria Arrighi, la pequeña heladería en la que cada tarde le daba a su abuela la mochila del colegio antes de marcharse a entrenar. Allí fue también donde un aficionado le pidió su primer autógrafo.

El fútbol lo lleva en su ADN. Su padre Pasquale fue defensa, mientras que su hermano Christopher ha jugado como portero profesional tanto en Italia como en Suiza.









Noticias relacionadas