VALÈNCIA. El pivote, un quebradero de cabeza para el Valencia CF en el último lustro. El club vuelve a lidiar con el objetivo en encontrar un futbolista estructural en el pasillo de seguridad. El Valencia CF trabaja en la continuidad de Guido Rodríguez, con la figura de Enzo Barrenechea prácticamente inalcanzable y con la necesidad de acertar en una posición que el año lastró en la primera vuelta con el fichaje de Baptiste Santamaria.
Tres años sin cubrir hasta el fichaje de Pepelu
El centrocampista de Denia cerró un capitulo de tres años en el que se escribieron una veintena de nombres como posibles llegadas para paliar la falta de centrocampistas más posicionales y que empezó con el culebrón Capoue, que finalmente marcharía a Villarreal tras la negativa de Peter Lim de pagar una cifra en torno al millón de euros por el francés, que estaba convencido de su llegada y dejando a Javi Gracia sin una de sus peticiones.
Con la llegada de Bordalás, en el verano de 2021, hubo un nombre por encima del resto, Mauro Arambarri, era el que el mister quería y desde el club se le daba papeletas a un fichaje que nunca llegó. Ni Arambarri, ni Lerma, ni Omar Mascarell, ni Gudelj... ni Siliki. Y así, Bordalás tuvo que 'inventarse' a un 6, lo que hizo que Guillamón adelantara su posición y pasara a defender el centro del campo del Valencia CF. En invierno, ya en 2022, más baile de nombres, con la salida de Wass al Atlético de Madrid urgía una contratación pero ni Diawara, ni Malsa, ni Jonsson, ni Barinov... y tampoco José Machin 'Pepín', se enfundaron la elástica blanquinegra. Pero sí Ilaix Moriba.
En verano de 2022, llegó Gennaro Gattuso, que encontró en la plantilla la misma debilidad que sus tres predecesores en el cargo, faltaba un 6 que aguantara el centro del campo del Valencia CF, y llegaba con un nombre para Peter Lim, Tiemoué Bakayoko. El francés no llegó, pese a estar prácticamente con las maletas hechas rumbo a Valencia y se pasó a la segunda opción elegida por el técnico italiano, Lucas Torreira, quién también se cansó de esperar y acabó yéndose a Turquía. Tampoco llegó Ibrahima Dialló, al que desde Francia colocaban en el Valencia CF pero en una operación que no avanzó.
Pepelu, referencia el primer año
El futbolista de Denia tapó el agujero del centro campo en su primera temporada en el Valencia CF. El club pagó cinco millones al Levante por su fichaje y su estreno como valencianista fue muy notable. Fue pieza clave con Rubén Baraja durante todo el curso, que le dio galones para el segundo año donde agarró el brazalete de capitán.
Barrenechea, la segunda vuelta
Al verano siguiente, el Valencia CF apostó por la cesión de Enzo Barrenechea procedente del Aston Villa. El argentino pagó su falta de adaptación al fútbol español y no logró arrancar con Baraja. Además, Pepelu tampoco exhibió el mismo nivel de su primer año. Con Corberán en el banquillo, Enzo mostró su mejor versión y se afianzó como la pieza clave para dar equilibrio al sistema de juego del técnico de Cheste. Era el objetivo prioritario el pasado verano, pero su precio era prohibitivo y acabó en el Benfica.
Baptiste Santamaria no cuajó; Guido al rescate

Para confeccionar la plantilla de la pasada temporada, Carlos Corberán activó el fichaje de Baptiste Santamaria, con una amplia experiencia en el fútbol francés. Sin embargo, el encaje de Baptiste no cuajó. Pepelu acabó recuperando el sitio en el doble pivote hasta el mercado de invierno. Corberán pidió el fichaje de Guido Rodríguez y acertó.
Aliou Dieng atado; falta un '6' de primer nivel
Con la incorporación de Aliou Dieng cerrada, el Valencia CF vuelve a buscar un jugador diferencial para el centro del campo. La experiencia de la pasada temporada obliga al club a acertar en el doble pivote. Guido Rodríguez tiene una oferta del Valencia CF, pero el argentino sigue explorando sus opciones. Enzo Barrenechea es otro de los futbolista que encanta a Corberán y busca una salida de Benfica, pero el Valencia CF tendría que realizar una inversión fuerte por él.