Un comienzo arrollador dio al Valencia el premio de la Champions 

Un comienzo arrollador de temporada, con el récord de ocho victorias consecutivas y una primera vuelta con cuarenta puntos, dio al Valencia el premio del regreso a la Liga de Campeones en el primer proyecto del club con Marcelino García Toral en el banquillo

21/05/2018 - 

VALÈNCIA.  Un comienzo arrollador de temporada, con el récord de ocho victorias consecutivas y una primera vuelta con cuarenta puntos, dio al Valencia el premio del regreso a la Liga de Campeones en el primer proyecto del club con Marcelino García Toral en el banquillo.

La intensidad del inicio de la campaña permitió que el equipo apenas acusara el bache de diciembre y enero, única fase de la temporada en la que jugó a un ritmo de dos partidos semanales, lo que unido a un posterior repunte permitió que se dejara llevar sin sobresaltos hacia el objetivo.

La primera campaña de Marcelino ha sido también la primera temporada diseñada bajo la batuta de Mateo Alemany, director general del club desde los últimos meses del pasado campeonato y de la mano de ambos el equipo ha resurgido de las cenizas en las que había quedado en las dos campañas anteriores resueltas con bailes de entrenadores y dos tristes duodécimos puestos.

La mejoría mostrada por el Valencia en el actual campeonato no le ha dado lo suficiente como para plantar cara a los tres equipos de arriba (Barcelona, Atlético de Madrid y Real Madrid), aunque ha quedado finalmente a solo tres puntos del Real Madrid, pero le ha bastado para que los perseguidores apenas hayan tenido opciones de darle alcance.

El bloque ha sido el arma principal del Valencia de Marcelino, un entrenador proclive a las rotaciones, tanto por dar descanso a los jugadores como por mantener la implicación de todo el grupo, por lo que no ha habido una dependencia específica de ninguno de sus hombres.

Esto no supone que este Valencia no haya contado con futbolistas clave como Dani Parejo o Rodrigo Moreno, recuperados para la causa tras unos años en el que habían estado a la mediocre altura del Valencia 15-16 y 16-17.

A ellos se han unido otras buenas noticias, la primera en la portería, donde el brasileño Neto se ha mostrado solvente por detrás de un cuarteto de centrales (Garay, Murillo, Paulista y Vezo) que han rotado a lo largo de todo el año en unas posiciones en la que habitualmente los técnicos suelen ser fieles a un par de jugadores.

En la zaga, la continuidad de Gayà en el lateral izquierdo ha sido fundamental, sin perder de vista que Antonio Lato es una alternativa que ha mostrado sus posibilidades, mientras que en la línea media ha destacado el descubrimiento de Geoffrey Kondogbia.

Se trata de un futbolista que llegó cedido por el Inter de Milán y que ha suscitado todo tipo de elogios por su capacidad física y su contribución al juego ofensivo y defensivo del equipo, hasta el punto de ser considerado la gran revelación de la campaña.

En la línea medular también se ha constatado la confirmación de Carlos Soler como un futbolista clave para el equipo a pesar de que haya jugado en la banda derecha, al no tener sitio en el centro por el buen momento de Parejo y Kondogbia. Sin embargo, cuando ha podido salir de banda y centrar su posición, su rendimiento ha crecido mucho.

Gonçalo Guedes es otro de los nombres propios de la temporada por su papel fundamental en el inicio fulgurante del equipo y aunque su nivel ha bajado en la segunda vuelta, ha sido un hombre más que importante en el fútbol ofensivo del Valencia.

Arriba, destaca el excelente rendimiento de Rodrigo Moreno, la mejoría de Santi Mina, la implicación de Simone Zaza, más allá de que su aportación haya estado por debajo de lo esperado y el paso discreto por el equipo de Santi Mina. Entre los cuatro acumulan dos terceras partes de los goles del Valencia en la Liga recién concluida. 

Noticias relacionadas