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opinión

Un mercado y siete nombres

7/08/2019 - 

VALÈNCIA. Resuelta la megacrisis, se retoma el plan inicial. Peter Lim y Mateu Alemany encontraron puntos de acuerdo, el proyecto no se desestabilizó, Marcelino respiró aliviado y el valencianismo de a pie se sintió feliz porque los protagonistas aplicaron, después de una semana difícil, el sentido común, que en Valencia – mal que nos pese -, suele ser el menor común de los sentidos. Dejando bien claro que había fallado la intermediación y que la crisis se desactivó cuando propietario y ejecutivo se vieron cara a cara, el club sigue trabajando en la planificación deportiva. De frente, el mercado. A un lado, los que pueden salir. Y al otro, los que pueden llegar. Sobre la mesa, siete nombres. 

Rodrigo. La eterna canción de alguien que siempre parece estar en venta. Durante varios meses muchos clubes llamaron a la puerta del jugador, pero sin hacer ofertas en firme de club a club. Ahora, más allá del interés del Nápoles – que le pagaba una ficha altísima-, aparece un equipo inglés que no forma parte del “Big-6”. La oferta está por encima de los 50 milllones, pero Rodrigo no parece convencido y su voluntad es seguir en Mestalla. Ha llegado fino este verano y es feliz en el VCF. Si se queda, será una bendición para Marcelino. Si se va, será una bendición económica para Peter Lim. Decidirá el jugador. 

Kang In Lee. Se quedará en la primera plantilla. Por voluntad expresa de Peter Lim. Más claro, agua. Así lo expresó el club en ese comunicado oficial donde anunciaba una apuesta por la cantera. Si en algún momento se pensó que podría salir cedido o incluso traspasado, ambas puertas, ahora mismo, parecen cerradas. El club quiere que el coreano forme parte de la primera plantilla. Ahora falta que el jugador y su entorno entiendan que habrá jugadores que jugarán bastantes más minutos. 

Nico Otamendi. Ofrecido por tierra, mar y aire, es una opción que no se contempla. Su nombre se puso sobre la mesa en la reunión de Singapur. El cuerpo técnico prefiere otras opciones, creen que su estatus y su sueldo podrían alterar el ecostistema del vestuario. Cobra seis millones netos. Una cifra inasumible para la economía del club. El “no” a Otamendi será impopular, pero es firme. 

Didac Vila. Efectivamente, el Valencia ha preguntado al RCD Espanyol por el jugador, para saber en qué condiciones podría salir. En todo caso, el equipo ché dibuja un escenario de una posible cesión, pero en ningún caso una compra definitiva del futbolista, valorado en unos 6 millones de euros. Un nombre que no ilusiona a muchos aficionados, pero que sería un buen suplente para Gayà. 

Víctor Laguardia. Uno de los nombres propios que agrada al cuerpo técnico y que se ha puesto en el punto de mira, con la aprobación de Singapur. Se cree que sería un refuerzo ideal para la defensa. El Alavés le valora en unos 10 millones de euros y el jugador estaría encantado de jugar en Mestalla. El VCF estudia la posibilidad de poder meter en la operación a Rubén Sobrino, que abarataría la operación por Víctor Laguardia y serviría para que Sobrino regresara a Mendizorroza. 

Rafinha. A bote pronto, Peter Lim no es partidario del fichaje. O al menos, hasta la fecha de hoy, no se ha mostrado nunca convencido de ejecutar una operación que ahora mismo está en “stand by”. Más allá de la cláusula médica que quiso plantear el VCF, el cuerpo técnico sigue creyendo que si la propiedad atendiese su demanda, Rafinha encajaría muy bien en la plantilla. Se trata de un jugador de nivel, ideal para dar descansos a Parejo como mediocentro, o incluso para poder ser su pareja. 

Ángel Correa. Si Rodrigo Moreno acaba siendo traspasado, el VCF tendría un serio problema para encontrar un delantero de nivel en el mercado. Y uno de los nombres que más agrada en Mestalla es Ángel Correa. El argentino quiere salir del Atlético y se lo ha comunicado al club. Su agente tiene un acuerdo casi cerrado con el AC Milán, pero los italianos no llegan a los 50 “kilos” que el Atleti pide. Por ahora, tienen problemas para llegar a los 35. Mucho dinero, pero una cifra asumible para el Valencia CF siempre y cuando vendiese a Rodrigo. Si sale Rodrigo, Correa sería el gran objetivo. De hecho, el Valencia ya ha preguntado al Atlético de Madrid por el jugador. Y sabe que está muy difícil.

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