OPINIÓN

Un relato para el Valencia... ¿o vender un cuento?

Me da la sensación, sin embargo, que más que un relato por el que conocer al VCF podemos estar queriendo vender un cuento. La ciudad, Valencia, incurrió con constancia en ese error...

16/10/2015 - 

VALENCIA. Yo no sé cuál debe ser el relato que ha de tener el Valencia de Draper (hace unos meses un publicitario me dijo: "la imagen debe empezar de cero porque en España y fuera, ¿sabes con qué se le asocia? Con nada". O al menos con nada bueno). Pero sí sé que la monserga sobre qué relato darle al Valencia me produce un desasosiego considerable, por ficticio.

Vamos a entendernos. Es oportuno que se hable de emitir unos valores, unas sensaciones, sobre el club. Es un debate bien enriquecedor y que se obvió durante años y años. Me da la sensación, sin embargo, que más que un relato por el que conocer al VCF podemos estar queriendo vender un cuento. La ciudad, Valencia, incurrió con constancia en ese error. Vender un relato de lo que no era, inventárselo porque, se supone, era marketinianamente provechoso. Aire. Humo. Mentira.

¿Relato? Sí. Pero el relato de un club que hace bien las cosas. Esa es la mejor carta de presentación sobre el Valencia para los de Requena para dentro, para los de Requena para fuera (según Llorente todos ellos admiraban lo bien que se hacían las cosas en el Valencia) y para los que están en la propia Requena.

¿Relato? Sí. Pero el relato de un club que no intenta cubrir su caparazón con pan de oro para dar una imagen, sino que tiene una esencia, una sustancia, verdaderamente admirable por ejemplar.  El relato, convertirse en la mejor muestra de cómo hacer las cosas en una empresa que se iba al garete. Las transformaciones, el renacer de las cenizas, tienen un puntillo épico que siempre atrapa, sabiendo para empezar que en lugar de compararse con el Manchester City es más real hacerlo con el Olympique de Marsella (por tantas cosas... historia, caída, crisis, polémicas, efervescencia).

¿Relato? Sí. Por no ser el paradigma de un nuevo fútbol de transacciones interesadas y sobrecostes, sino el de quienes gestionan cada contratación y cada venta con alma de tendero turco en lugar de dejarse los millones como si hubiera un poro agradado en la tubería central.

¿Relato? Sí, y claro que sí, pero no el del club que prescinde de su soberanía deportiva para cedérsela a un agente, de quien en lugar de aprovechar sus poderes se le acaba dando el poder propio. Para relato el de un Valencia que sea profesional en la apariencia de su fachada pero igual o más en sus dependencias interiores.

¿Relato? Sí, procurando dar con un equipo repleto de personalidad, hecho desde el criterio deportivo y los méritos, y no un equipo irreconocible perdido.

Dicen los que se dedican al 'relato' que querer vender de una empresa una realidad que no existe es falsear. Y ese relato los consumidores no se lo tragan. La verdadera tarea está en cambiar a las marcas desde dentro, hacerlas coherentes con sus hechos. ¿Relato? Sí, pero primero hechos que lo sustenten.

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