historias del murciélago

El único que tumbó al campeón

13/04/2024 - 

VALÈNCIA. Viajamos hoy hasta 1992. En la España que se preparaba para vivir sus Juegos Olímpicos de Barcelona, el fútbol español a nivel de presencia internacional no pasaba por su mejor momento. Fue el momento del aterrizaje en el FC Barcelona (unos años atrás) de Johann Cruyff y toda su filosofía futbolística ¿Qué tiene todo ello que ver con el Valencia CF? Paciencia, ahora vamos con ello.

En primer lugar porque los técnicos holandeses estaban de moda en el fútbol español. La influencia cruyffista y el éxito de la resucitada "Naranja Mecánica" de Rinus Michels con un ramillete de estrellas como Ruud Gullit, Van Basten, Koeman o Rijkaard, habían elevado el modelo holandés a los altares en nuestro campeonato. Además del citado Cruyff, Leo Benhaaker llegó al Real Madrid y un campeón de Europa, Guus Hiddink llegó al Valencia CF.

Los dos años de Hiddink tuvieron luces y sombras. A un equipo con una extraordinaria calidad técnica con los Quique, Camarasa, Leonardo, Fernando, Arroyo, Penev o Eloy Olaya y que era capaz de bridar tardes de futbol de muchos quilates, se contraponía la falta de gen ganador de un grupo que se quedaba siempre a las puertas en el último escalón.

El Valencia de Guus Hiddink era, sobre todo, brillante en casa y timorato a domicilio. Brillante en su feudo, y desdibujado cuando viajaba. Capaz de golear a cualquier rival en el -entonces- Luís Casanova, y de caer sin pisar el área rival cuando jugaba en casa del colista.

Coincidiendo con los fastos y el año triunfal de los Juegos Olímpicos, el FC Barcelona se sumó con una temporada de ensueño ya que además de ganar la liga, ganó su primera Copa de Europa en Wembley ante la Sampdoria. Era un equipazo con los Zubi, Guardiola, Koeman, Stoichkov, Laudrup, Beguiristáin, Bakero y un largo etcétera.

Para ganar la triple corona, sólo se le resistió la Copa del Rey. Sólo hubo un equipo en toda la temporada, capaz quitarle un torneo al Barcelona; y ese no fue otro que el Valencia CF.

Los octavos de final de la Copa del Rey emparejaron al conjunto valencianista con el equipo blaugrana. El primer partido se jugaría en Valencia y la vuelta -con el hándicap del rendimiento del equipo de Hiddink a domicilio, se disputaría en el Camp Nou.

El 9 de enero de 1992 y en una noche fría en lo climatológico, pero muy caliente en lo ambiental, se vieron las caras ambos equipos en el estadio Luís Casanova. Los locales se presentaban en la ronda de octavos de final de la Copa del Rey tras eliminar al Arnedo de La Rioja, Valladolid y Tenerife (todos ellos a doble partido).

El partido de ida y con el Valencia como local respondió a las expectativas creadas. Victoria 2-0 con una brillante versión del equipo de Hiddink que dejó la impresión de poder haber dejado sentenciada la eliminatoria. Los goles de Eloy en el minuto 27 y de Lubo Penev en el 89 dieron una renta de dos goles para la vuelta. En ese partido de ida, el Valencia CF formó con Sempere bajo los palos; Quique, Voro, Camarasa, Giner, Leonardo; Tomás, Fernando, Roberto, Lubo Penev y Eloy. El partido lo arbitró el malagueño Martín Navarrete. Ahora, había que ir al Camp Nou para defender esa renta de dos goles.

La vuelta tuvo de todo, pero de entrada se vio la peor versión del Valencia CF que a los 20 minutos ya perdía por 3-0. Los goles de Stoichkov en el minuto 2, Laudrup en el 9 y de Nadal en el 18 hicieron temer el naufragio del equipo de las dos caras. El once inicial fue el compuesto por Sempere en la meta; Nando, Voro, Camarasa, Giner, Leonardo; Tomás (Arroyo, m. 97), Fernando, Roberto, Lubo Penev y Eloy (Rommel Fdez, m.89).

Sin embargo, y cuando todo hacía prever lo peor, Lubo Penev recogía un balón suelto a la salida de un córner y hacía el 3-1 en el último minuto de la primera mitad, marcador con el que los jugadores se fueron al descanso. Cabe recordar que en el reglamento de la Copa del Rey en aquel entonces no había validez doble del gol fuera de casa (como sí ocurriría años después), con lo cual la diferencia de dos goles daría paso a una prórroga ¿Pero después de una primera parte con cuatro goles quién podía pensar en un segundo tiempo sin dianas?

Sin embargo, el marcador no se movió. Pese a la abrumadora posesión del Barça que no quería llegar a la prórroga, y a la falta de acierto del Valencia en las contras (sobre todo hubo una ocasión clamorosa de Lubo Penev a cabeceando un centro desde la izquierda de Leonardo y un balón a bocajarro de Tomás al travesaño) los equipos se fueron al tiempo suplementario en cuanto el gallego Raúl García de Loza señaló el final de los 90 minutos reglamentarios.

A los 9 minutos de la prórroga llegó un mazazo que parecía complicado de levantar, Michael Laudrup batía a Sempere y ponía el 4-1 en el marcador, resultado que eliminaba al Valencia CF que se volvía a ver abajo en la eliminatoria una vez más y pese al buen partido en la ida.

Cuando García de Loza ya comenzaba a mirar su cronómetro -minuto 119- Carlos Arroyo obraba nuevamente el milagro de cogerse con las uñas al borde para no caer al precipicio de la eliminación. El "Chato" remataba otro balón suelto tras un saque de esquina y salvaba a su equipo; la eliminatoria se decidiría en los lanzamientos desde el punto de penalti.

Penev, Roberto, Camarasa, Leonardo y Fernando fueron los escogidos por el Valencia para ejecutar los lanzamientos. Y los cinco batieron a Busquets que era el titular en la Copa. Un Busquets (el padre, Carlos era guardameta, no confundir con su hijo el mediocentro Sergio) que lanzó uno de los penaltis junto a Koeman Laudrup y Amor. Sin embargo la clave llegó en el cuarto lanzamiento culé. El central internacional Miguel Ángel Nadal ejecutó a la derecha de José Manuel Sempere, quien se tiró hacia ese costado, deteniendo el lanzamiento y dando ventaja al Valencia CF. Tras Nadal, el Valencia tomó ventaja con el lanzamiento de Leonardo quien convirtió y -como ya hemos dicho- Busquets igualó a 4 la tanda convirtiendo el suyo. Al Valencia CF le quedaba un lanzamiento para eliminar al Barcelona de Cruyff.

El encargado fue Fernando Gómez Colomer. Pese a que el diez no era el encargado habitual de lanzar desde los 11 metros (función que recaía sobre Lubo Penev), Hiddink dejó a Fernando la responsabilidad del último lanzamiento debido a su descomunal calidad y a su dominio de las emociones en una situación tan límite como esa. El centrocampista valenciano cogió poca carrerilla y golpeó a la pelota que se coló cerca de la escuadra derecha de un Busquets vencido al otro palo; el diez no falló, y el banquillo del Valencia CF se volvió loco de alegría haciendo una piña sobre el autor del gol definitivo. 

Desgraciadamente, aquella gesta no tuvo continuidad -propio de aquel equipo. porque además tuvo la mala suerte de cruzarse con el Madrid que eliminó a los de Hiddink con un 2-1 en el Bernabeu y un insuficiente empate a cero en la vuelta. Pero para siempre quedará que el único equipo que impidió al Barcelona de leyenda de la primera Champions de Wembley, fue el Valencia CF.


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