OPINIÓN | Peleando a la contra

Penosa imagen

22/01/2020 - 

Es difícil vencer al Sevilla en el Pizjuán. Si en el once se alinean tres futbolistas que no están para Primera y unos cuantos indolentes más es difícil incluso dar una imagen decente. Lo más preocupante de la eliminación granota no es el 3-1, es el cómo y es la sensación de que fue un milagro que el Sevilla no marcara cinco goles más, tirando por lo bajo. El partido, por momentos, fue sonrojante para el levantinismo.

El Llevant no tiene futbolistas con los que hacer rondos en defensa e ir superando pantallas para llegar a campo rival con superioridad y opciones de ataque. Para practicar un fútbol así, como intentó ayer Paco López, de forma persistente, pese a los constantes errores, hacen falta millones invertidos en precisión en las piernas que este club no tiene en plantilla. Hay unos pocos futbolistas con buen toque (Clerc, Campaña, Rochina, Bardhi…) y que, en todo caso, deberían tener prohibido ensayar determinadas salidas de balón en zonas de riesgo. Lo contrario es un suicidio. Una pérdida detrás de otra cerca de Aitor. Docenas de ellas. Como ayer.

López intentó hacer un planteamiento sensato, de salida, con una línea de cuatro atrás y Hernani y Morales ofreciendo ayudas en banda. Por delante Radoja en el centro, Rochina por la derecha y Campaña por la izquierda. Arriba, León, estéril ayer y prácticamente siempre. Incapaz de jugar de espaldas, de retener un balón, de presionar y de generar peligro. Un islote en tierra de nadie, contraproducente además: cada balón que se le lanzaba era un regalo para los centrales. Hernani se esforzó por ayudar a Coke en la banda menos complicada, pero el vallecano volvió a estar mal. Y además inició el primer gol del Sevilla, con un pase muy comprometido a Radoja que el serbio no  solventó. El argumento de que Hernani no juega porque no defiende no se sostiene. Ayer lo hizo más y mejor que la mayoría de sus compañeros.

En la izquierda, Morales fracasó con estrépito y dejó a Clerc prácticamente sólo ante el peligro. Campaña tampoco ayudó en exceso. Óliver Torres se hinchó a meter balones a la espalda o entre líneas para que Navas y Ocampos percutieran una y mil veces, como ya sucedió en Liga. En el minuto 8 Aitor retrató a sus compañeros. El vasco tuvo que salir hasta el límite del área para que De Jong no recibiese completamente solo un saque de banda. Una metáfora de la falta de concentración e intensidad del equipo que fue la principal causa de la eliminación.

Tampoco es que fuera muy difícil conseguirlo, pero los centrales mejoraron la versión ofrecida ante el Alavés. Supieron sufrir con bastante éxito en los balones aéreos y con los centros rasos al corazón del área. Duarte estuvo sobrio. Vezo, recuperado de la lesión, debe mejorar mucho. Y en todo caso sigue sin mostrar el carácter ganador que enamoró a la parroquia granota durante su cesión.

Lo cierto es que el partido era un reto, con bajas notables, ante un rival muy exigente y con el esperpento del Alavés en la retina. Y la idea de López no era mala sobre el papel: reforzar los carriles e intentar sacar el balón jugado desde atrás para que el Sevilla no se sintiese cómodo en la presión y no abusara de la posesión. Fallaron los peones. Ni saben ni pueden. Y más sin Bardhi. Así, las pérdidas constantes fueron la principal causa de peligro del Sevilla. Y la posesión fue aplastante para el Sevilla que la usó para generar un sinfín de acciones de peligro, con escaso acierto, afortunadamente.

Cuando el Sevilla tenía el balón, el Llevant ni metía el pie ni presionaba ni estaba bien posicionado. No supo jugar nunca sin pelota. Se sintió inferior siempre. El Llevant en todo caso consiguió empatar en una falta lanzada por Rochina y rematada por Duarte. Magistral el saque y el remate. El acoso del Sevilla hasta el descanso fue insoportable y el empate, miraculoso.

Nada más empezar la segunda parte otra pérdida esperpéntica de Rochina provocó el 2-1. Había costado horrores conservar el empate y ahora el marcador obligaba a dar un paso adelante. Y el Llevant lo dio. La salida de Melero y Mayoral por León y Morales cambió un poco la cara al partido y los blaugrana cambiaron el dibujo por un 4-4-2, con Hernani desplazado a la punta. Los madrileños le pusieron garra pero también estuvieron fallones en el pase. Como el Sevilla no mataba el partido el Llevant seguía vivo y Campaña (58') y Rochina (67') pudieron empatar con un córner olímpico y un tiro muy ingenuo ante Vaclic. Que el 3-1 fuese en fuera de juego fue anecdótico. El Sevilla pudo haber goleado antes del tercero, y también después.

CLAVES, por Borja Bens

••• El primer gol vino precedido por una posible falta de Fernando a Radoja y en el tercer gol De Jong estaba en fuera de juego. Se echo en falta el VAR.

••• El árbitro pitó el final de la primera parte en medio de un contraataque a favor del Llevant y no dejó terminar la jugada.

••• Las salidas de balón le costaron muchas ocasiones en contra al Llevant.

••• Una vez más Aitor evitó la goleada.

Sevilla 3-1 Llevant Pizjuán (28.000 espectadores)

UNO A UNO: Aitor (7); Coke (3), Vezo (5), Duarte (6), Clerc (7); Hernani (6), Radoja (5), Campaña (5), Rochina (4) (Roger (sc) 79'); Morales (4) (Melero (5) 59'), León (3) (Mayoral (5) 59').

Paco López (5)

GOLES: 1-0 Fernando 12'; 1-1 Duarte 30'; 2-1 Ocampos 46'; 3-1 Óliver Torres 77'

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