Juego y resultados alivian la crisis del Valencia

30/08/2020 - 

VALÈNCIA.  El juego desarrollado por el Valencia en sus tres primeros encuentros de temporada, acompañado de unos resultados que alientan el optimismo, alivian el panorama de un club con problemas sociales y económicos en el que la afición y el máximo accionista, el empresario, Peter Lim, están cada vez más alejados.



El Valencia, a las órdenes de su nuevo técnico, Javi Gracia, ha resuelto con buena nota los tres partidos ya disputados de pretemporada, en una serie que empezó con un triunfo por 1-0 con gol de Manu Vallejo en Paterna ante el Castellón, recién ascendido a Segunda División.



A continuación, este viernes y el sábado en Murcia, jugó dos encuentros contra rivales de la Comunitat Valenciana de Primera División. Ganó al Villarreal de Dani Parejo y Francis Coquelin por 2-1 con remontada incluida y sendos tantos del uruguayo Maxi Gómez, mientras que ante el Levante empató sin goles.



En el derbi de la ciudad, el Valencia aguantó bien ante un rival experimentado a pesar de presentar un equipo plagado de futbolistas sin experiencia en la élite.



En el conjunto de estos encuentros, el equipo mostró la intensidad que no se había visto durante toda la primera mitad del año, cuando a las órdenes de Albert Celades fue un equipo sin garra, lo que le hizo tocar fondo y quedarse sin jugar en Europa a pesar de que Salvador González “Voro” trató de revertir la situación en los partidos finales.



Aunque los resultados de pretemporada nunca son un indicador fiable de lo que va a ocurrir en la competición, para el Valencia han supuesto un bálsamo en un momento de debilidad institucional, ya que unos marcadores adversos habrían agrandado las heridas ya abiertas.



Los resultados se han obtenido a pesar de bajas sustanciales como las de Coquelin y Parejo, pero también de Ferran Torres, Rodrigo Moreno o Ezequiel Garay y sin poder contar con futbolistas como Carlos Soler, Geoffrey Kondogbia, Mouctar Diakhaby o Toni Lato, todos ellos con problemas físicos.



Prueba de que lo deportivo y lo extradeportivo recorren caminos no coincidentes fue la concentración de protestas que un centenar de valencianistas protagonizaron este sábado en el centro de la ciudad mientras el equipo jugaba en San Pedro del Pinatar ante el Levante.



Fue la tercera señal de protesta en pocos días, tras las concentraciones ante Mestalla iel 12 de agosto y las del sábado 22 en Paterna antes del encuentro contra el Castellón.



La falta de sintonía entre la propiedad del Valencia, representada en la ciudad por el presidente del club, Anil Murthy, y muchos sectores del valencianismo también se ha demostrado en la posición de la Agrupació de Penyes del Valencia contra la gestión de la entidad y en algunas otras iniciativas de particulares y colectivos.



En este escenario, los resultados del equipo no solucionan ningún problema de fondo, pero contribuyen a no agravar una situación que difícilmente resolverán las victorias, pero sí agravarán las derrotas, de la misma forma que el título de Copa del Rey de 2019 no impidió que en la 19-20 la entidad avanzará en caída libre con unos criterios por parte de sus gestores que casi nunca entendieron sus seguidores.



Ahora, la buena noticia en el club se llama Javi Gracia, quien ha conformado, con los mimbres justos, un bloque que trata de sacar el balón desde atrás, pelea y presiona y en el que han aparecido jóvenes con posibilidades, aunque sea una incógnita saber cual va a ser su futuro y si van a ser herramientas suficientes para conseguir un Valencia competitivo en la Liga.



Las salidas, que pueden no haber terminado, han sido importantes. De las llegadas poco se espera, por lo que la travesía se va a recorrer con futbolistas de un perfil mucho más bajo que el del pasado ejercicio y con una propiedad con ideas que buena parte del valencianismo no comparte.