el exdelegado del valencia atiende a plazadeportiva.com y repasa el lado más personal de su despido

Camarasa: "Murthy me dijo que Celades le contaba que yo no estaba bien en el club, pero no era cierto, nadie le dijo eso"

Asegura que Marcelino y su cuerpo técnico le intentaron convencer de que se apartara de ellos para evitar el despido: "Maldita razón tenían"

5/08/2020 - 

VALÈNCIA. Paco Camarasa es la última leyenda en salir del Valencia. Despedido y, como él cuenta, sin motivos ni explicaciones y a través de una carta, el de Rafelbunyol dejó el lunes de ser delegado del primer equipo. Pone fin a 40 años en la entidad por "razones personales", según él mismo cuenta en Plazadeportiva.com

Camarasa apunta directamente a su estrecha relación con Rubén Uría y, por ende, con Marcelino, como razón para que Meriton, en la figura de Anil Murthy, haya decidido prescindir de él. Asegura que su trabajo fue el mismo con Marcelino y sin él, y comenta sus impresiones más personales en un momento que, probablemente, se convierta en el más duro de recorrido en el club.

- ¿Cómo está? 

- Intentando asimilar todo lo ocurrido. Pero estoy tranquilo, sobre todo con la conciencia tranquila.

- Empecemos Paco Camarasa. Por la figura, no por el delegado. Después de 40 años en el club ¿qué significa para usted el Valencia? 

- Me lo pones fácil: es mi vida. En el Valencia he crecido, me he formado y me han jubilado. Todo. Llevo desde los 13 años vistiendo esta camiseta temporada tras temporada.

- ¿Se imaginas la vida sin el Valencia?

No. El Valencia es parte de mí. Por mucho que quiera apartarme del club por los motivos por los que salgo, no me imagino la vida sin el Valencia. Evidentemente salgo por unos motivos personales de ciertas personas más que por un mal trabajo.

- ¿Piensa que es momento de estar tranquilo y olvidarse un poco del murciélago?

Yo del Valencia no me puedo olvidar nunca. Menos ahora. Son muchos años, desde los 18 estoy en nómina, desde que tengo uso de razón pertenezco a la entidad, al valencianismo... En mi casa, mire para donde mire, veo escudos del Valencia por todos lados. Olvidarme va a ser imposible, pero sí que tendré que hacer borrón y cuenta nueva porque mi etapa como empleado del club ha terminado. Eso va a ser muy duro para mí, pero es la realidad.

- ¿Cuál es su mejor momento como valencianista, el que mejor recuerdo le deja?

Pues mira. Uno lo tengo marcado dentro de mí: yo sentado en el balcón del Ayuntamiento de Valencia, en una esquina, y viendo a los aficionados celebrando la Copa que ganamos en Sevilla. La del 99. Como jugador.

Otro es formar parte del centenario del Valencia y de ese equipo. En un año tan importante para todos los valencianistas. Conseguir un título siendo parte de ese equipo no lo puedo olvidar.

- Entonces estaba Marcelino al frente y usted está seguro de que su relación con su cuerpo técnico es el detonantede del despido... 

- No puedo estar seguro, es que no se me ha dicho ningún motivo aparente por el que me hayan despedido. En mi cabeza el único pensamiento que hay referente a mi despido es la buena relación que tengo con Marcelino y su cuerpo técnico. Con todos. Nada más.

- En septiembre, tras la destitución de Marcelino y su staff, algunos pesos pesados del vestuario frenaron una primera intentona de la propiedad de despedirle. ¿Qué pensó entonces Paco Camarasa?

- Pensé que era una injusticia. Anil Murthy me mete en el paquete de Marcelino cuando, antes de nacer él, yo ya pertenecía al Valencia. Me encasilla con una persona y con un entrenador, y entonces él es el que intenta despedirme.

 "Murthy me encasilla con un entrenador, pero yo me debo al valencia"

 - Sin embargo, su relación con Anil Murthy no cambió después de Marcelino...

- Para nada. A los días del despido de Marcelino, después del partido contra el Chelsea, tuve una conversación con él en Paterna. Me dijo que Albert Celades le había comentado que yo no había estado bien en ese partido. Luego pregunté y no era cierto. Nadie le había dicho que yo no había estado bien, hice mi trabajo como siempre, independientemente de que me molestara o no la destitución de Marcelino. Simplemente hice mi trabajo: repartí las entradas, estuve con los jugadores, con los técnicos, viajé... Me sorprendí y le dije que era fácil que después de despedir al entrenador estuviera un poco serio porque el despido de un compañero de trabajo no es grato, pero que no tenía por qué afectarme en mi tarea. Como valencianista me debía al club, indiferentemente de cómo fuese el cese de Marcelino. Si convives tantas horas con unas personas, creas una afinidad. Con unos más, con otros menos... Pero por encima de la amistad con un entrenador está el club.

- ¿Su trabajo siguió igual con la llegada de Celades?

- Cuando el presidente me comentó aquello yo ya me debía a Celades y mi trabajo era cuidarle, ser su amigo, ganarme su confianza. De hecho, tengo buena relación con él. Con los entrenadores siempre tengo un poco menos de afinidad, pero con su segundo, Javier Miñano, tenía más relación. Pasaba igual con Marcelino. Mi amistad era con Rubén Uría porque era con quien tenía más trato. Con Marcelino tenía una relación profesional y muy buena en su momento. Pero no más allá, la misma que después con Celades. Es mi deber. 

- Dice que los amigos que tenga en su vida privada los elige usted y nadie más ¿En algún momento en este tiempo ha intentado convencer a alguien de que su relación con el cuerpo técnico de Marcelino no tenía nada que ver con su trabajo como delegado?

- Los únicos que intentaban convencerme a mí de que no tuviera relación con ellos eran Marcelino, Rubén Uría e Ismael. Ellos eran los primeros que no querían que me vieran con ellos porque sabían que cabía la posibilidad de que si la relación continuaba podía pasar lo que ha pasado. Y maldita razón tenían. Yo era el que les decía que si alguna vez me tenían que echar por tener unos amigos, bienvenido sea ese despido.  

- Otras personas con las que usted tiene mucha relación es con algunos futbolistas, como con Dani Parejo, a quien la propiedad también quiere sacar. Él también tiene buena relación con el anterior staff... ¿Cree que el club ha esperado a estas fechas para que los futbolistas no vuelvan a frenar su despido?

- Se puede pensar cualquier cosa porque no me han dado explicación de nada. No solo Parejo, todos los jugadores me han mandado mensajes, no tengo queja de ninguno. Me siguen llegando. No habré hecho tan mal las cosas. Yo tengo mis pensamientos, sean verdaderos o falsos. Si no hay explicaciones... 

 "no creo que me den ninguna explicación. son capaces de hacer lo mismo con cualquiera"

- ¿Las espera en algún momento?

- No creo que las haya si no las ha habido ya. Lo más honrado hubiera sido venir de frente y dejar las cosas claras. No porque sea Paco Camarasa, sino porque soy un empleado con muchos años dedicados al club y, por lo menos, creo que hay otras formas. Que te llame un compañero de trabajo para darte una carta... Yo ya lo sabía, porque cada vez que aparecía por Paterna la broma era "a ver qué sobre llevas hoy". Uno espera que no sea para él pero al final te llega.

- ¿Cree que si Meriton lo hace con Paco Camarasa lo puede hacer con cualquiera?

- Lo tengo muy claro desde el día que vi lo que pasó con Marcelino. No como empleado, sino como valencianista. Que tiren a un entrenador que te mete en Champions, que gana un título en el año del cenetario... No sé los motivos personales que podían tener, pero ¿tan grande era el problema? Si es capaz de hacer eso, que despida a un empleado, un trabajador, un funcionario o como él lo quiera llamar... Al final para ellos nosotros no somos nada.

- ¿Qué piensa Paco Camarasa cuando la hija de Peter Lim escribe que el Valencia es suyo o cuando ve al presidente mandar callar a la grada de Mestalla?

- Son cosas que no se pueden definir con palabras. Se salen de contexto. Es una falta de respeto abismal al valencianismo. Cuando lo vi (el gesto de Anil Murthy en Mestalla) me entró la risa por no llorar. Que tenga la potestad de mandar callar a 40.000 personas...

- ¿Por qué otras figuras como Voro, que también tienen estrecha relación con todo lo que huele a Marcelino, no están tan en el punto de mira del club? 

- Pues no lo sé. Cada uno es como es. No sé por qué Voro sí y Paco Camarasa no. Eso habrá que preguntárselo a ellos, pero cada uno tiene su situación.

- Paco Camarasa, como Dani Parejo, ha sido capitán del Valencia en momentos muy críticos en los despachos del club. ¿Es este su peor trago como valencianista?

- Puede ser uno de los peores porque me han echado de mi casa sin motivos. Y eso es muy duro de decir. Pero hay otros. Me quedó grabado el momento de perder la final de Copa del 95 en el Bernabéu. Allí, en el medio del estadio, con tanta afición... Por el sitio en el que estaba, tal vez sea ese el más duro. Posiblemente en unas semanas, el actual sea el palo más duro que he recibido.



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