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opinión

El equipo de éxito se construye desde arriba

27/08/2019 - 

VALÈNCIA. Fue Alfredo Di Stéfano, aquél grande que aún sustenta el récord de partidos dirigidos al Valencia CF, el que dijo que “ningún jugador es más bueno que todos juntos” o Michael Jordan, el jugador de baloncesto de la NBA que rompió todos los esquemas el que sentenció que “el talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia gana campeonatos”. Y es que Albert Carron (famoso psicólogo del deporte canadiense que pasó toda su vida estudiando equipos deportivos) lo tenía claro: para que un equipo (de verdad) funcione, cada miembro de equipo debe tener claro su rol dentro de ese grupo, aceptarlo y cumplir ese papel dentro del colectivo, en pro de objetivos comunes. De esta forma el equipo estará cohesionado, cooperará y funcionará bien para pelear por conseguir éxitos colectivos.

Pues ahí estamos. En el fútbol moderno (donde los detalles cobran paulatinamente especial relevancia), es cada vez más importante que un grupo de jugadores actúe como un verdadero equipo para que funcione bien. Obviamente hay otros aspectos también fundamentales, pero el construir equipo (de VERDAD, no de manera aparente) es cada vez más esencial.

Y crear equipo (de verdad) no es poner videos motivacionales, decir a cada uno lo que tiene que hacer de manera impositiva, lanzar frases impactantes, imponer un criterio o juntar jugadores buenos suponiendo que “los grandes jugadores se entienden siempre”, no. Desde luego que no. Es más que eso. Mucho más que eso. Un verdadero equipo está compuesto por miembros que creen en lo que hacen, que cada uno de ellos sabe qué aporta al colectivo y se siente importante con ello, que tienen claro cuáles son sus objetivos y la dirección a seguir. Y, sobre todo, están comprometidos con el colectivo. Ya lo decían los Mosqueteros: “uno para todos y todos para uno”, juntos, bien revueltos y peleando cada uno con su papel hacia el éxito colectivo. Eso es un EQUIPO (con mayúsculas, de verdad).

Con los diferentes egos y características de los futbolistas, muchas veces cada uno de “un padre y una madre”, no es tan fácil construir un verdadero equipo que funcione. Requiere de conocimiento, de saber hacer y de lograr que sus miembros tengan claro su rol, lo acepten y lo cumplan.

Y ya, el “summum” del equipo es cuando los objetivos individuales de cada futbolista están perfectamente alineados con los colectivos, con los del equipo. Y la afición lo entiende, los futbolistas lo tienen claro, el cuerpo técnico, dirigentes… todos a una, como los Mosqueteros, como decía Di Stéfano, Jordan y, desde luego Carron.

El equipo se construye con esfuerzo, saber hacer y tiempo bien aprovechado. Sin fisuras, todos a una, desde el que más manda, hasta el último de la cadena. No hay dudas, hay equipo que utiliza todas las energías para el bien común, y todos creen en esa idea.

Es más importante de lo que podría parecer en un principio. Los grandes técnicos lo saben: buscan dejar claro los roles, elegir jugadores en consonancia de una idea común, hacer que todos se sientan importantes desde su rol… para que todos remen en la misma dirección y así alcanzar el máximo éxito colectivo.

Desde esta perspectiva, se entienden planteamientos de Alemany y Marcelino en el Valencia (buscan que la construcción de ese equipo eficiente sea óptima), la idea de club que plantea desde hace años Catalán con su principal técnico Paco López en el Levante (marcando una línea que tenga continuidad clara en todos los estamentos) o la de Roig en el Villarreal que clarificaron desde hace tiempo y que pretenden que todo el club trabaje conjuntamente para ello (de hecho, por ejemplo, muchos jugadores groguets utilizan el hastag #todosjuntos).

Equipo. Si no se construye adecuadamente, el rendimiento se resiente y mucho. Si existen dudas sobre todo en la cúpula, la confianza se merma. Si no hay cierta estabilidad, parte de las energías de equipo se “pierden” en el equilibrio… Cada vez es más importante en un fútbol donde cada vez hay más igualdad. Y el equipo, desde luego, se construye desde arriba, desde la cabeza, desde el presidente. Y a partir de ahí todos.

¿Lo tienen todos claro? Parece (al menos desde “fuera”) que en el Villarreal y en el Levante sí. ¿En el Valencia? Da la sensación que Mateu Alemany y Marcelino sí, muy claro. Pero…

Veremos cómo se desarrollan los equipos de esta apasionante temporada que acaba de comenzar. Vorem.

David Peris Delcampo

@dperisd

Psicólogo Experto en Psicología del Deporte

Entrenador Nacional de Fútbol y de Fútbol Sala. Presidente de l’Associació de Psicologia de l’Esport de la Comunitat Valenciana (APECVA). Vicepresidente de la Federación Española de Psicología del Deporte.

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