iguala las 19 jornadas sin perder del celta en 1976

El Levante avanza en su récord de invencibilidad pese al empate

18/02/2023 - 

VALÈNCIA. Nuevo capítulo en la racha invencibilidad del Levante. Los hombres de Javi Calleja frenaron en seco en El Toralín, pero ya suman 19 encuentros consecutivos sin conocer la derrota, los mismos que ya cosechó el Celta de Vigo en 1967, una marca con la que logró el ascenso a Primera tras concluir segundo clasificado. El Levante, con los ahora 17 partidos sin perder encadenados por Calleja más los dos del interinaje de Felipe Miñambres, ya batió su récord de citas invicto con el triunfo de la semana pasada ante el Andorra.

La semana que viene, el cuadro de Orriols podría adelantar, en casa, a otros clubes que escribieron un episodio en la historia de la categoría de plata. La UD Salamanca encadenó 20 partidos en 1997, Las Palmas, 21 una campaña después y el Espanyol 22 en 1994. El siguiente de ese carrusel que el conjunto de Calleja puede ir superando en las tres próximas jornadas es el Sporting de Gijón, que logró enlazar 25 partidos sin perder entre dos temporadas consecutivas: en 2014 (acabó cayendo en playoffs) y en 2015 (cuando ya logró subir como segundo clasificado). El líder histórico de esta estadística es el Real Valladolid de José Luis Mendilibar, que enlazó 29 partidos sin derrota en 2007. Una marca que todavía queda lejos del elenco granota.

Lo curioso es que no todos esos casos se saldaron con un ascenso. Sí lo logró aquel histórico Valladolid y el Sporting de manera directa. También el Espanyol como líder en el 94 o el Celta, segundo, en el 76. Sin embargo, existen casos de récord sin premio. Las Palmas cosechó ese período de 21 partidos invicto en el 98 y se acabó quedando sin subir a Primera en la promoción, cuando entonces se disputaba con un formato diferente al actual. Y es que, antes de que se suprimiesen por una larga temporada las eliminatorias y se implantase el sistema de tres ascensos directos, los playoffs consistían en el enfrentamiento entre el 3º y el 4º de Segunda y el 17 y 18º clasificados de Primera. Fue el año del ascenso del Villarreal, cuando los amarillos mandaron al Compostela a los infiernos y el Real Oviedo se salvó manteniendo en Segunda a Las Palmas, que había acabado con la medalla de bronce aquel campeonato.

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