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opinión

Ganar al Sevilla sería el mejor homenaje al centenario

29/03/2019 - 

VALÈNCIA. Estamos de celebraciones y todavía inmersos en una jornada de recuerdos imborrables encabezados por un estupendo Ferran Giner y por supuesto para rendir cuentas en estos primeros cien años de vida que nuestro club lleva sobre sus espaldas. El Centenario fue una fiesta que todavía me renueve el corazón y me sigue llenando de lágrimas unos ojos marcados por el recuerdos de muchos jugadores y de muchas jugadas míticas de nuestro querido Valencia. Pero el fútbol por un lado nos llena el corazón de forma indisimulada y por el otro el presente llama a nuestras puertas sin dejarnos casi saborear todas las glorias de un pasado rutilante.Y yo me quedo con eso. Mi corazón sigue rememorando anécdotas de estos primeros cien años de vida de nuestro Valencia, pero por el otro lado emerge de forma inmediata y rutilante el nombre de un nuevo enemigo real que hemos creado en los últimos años. el Sevilla llama a nuestra puerta y de alguna forma este duelo inmediato empaña todas las celebraciones y nos obliga a viajar a una ciudad donde ya hemos ganado una Copa -sí, esa con el golazo espectacular de Mendieta incluido, en la Cartuja- y nos aguarda esta vez en el campo de un Betis amigo otra final a lo bestia frente a un Fútbol Club Barcelona que para casi todos los expertos que conozco es casi imbatible en duelos semejantes.

EUROPA EN JUEGO

Pero dejemos eso, dejemos todo eso, arrinconemos el Centenario y esa final de Copa, y empecemos a pensar en el duelo inminente frente al Sevilla, en el campo del Sevilla, y con la finalidad, si ganamos, de conseguir ya de entrada estar inmersos en una de esas posiciones que te dan derecho a jugar en Europa la próxima campaña. Así pues dejemos paso a la realidad y pensemos ya que el fútbol es presente en estado puro y jamás ha sabido esperar el paso del tiempo como sí que nos ha sucedido estos días a todos los que amamos de alguna forma a nuestro Valencia desde hace un montón de años. Lo inmediato está ahí, a la vuelta de la esquina, y tiene toda la intención por su parte de seguir tocándonos un poco las narices pero que nuestra autoestima baje unos cuantos grados e golpe en caso de no lograr un resultado positivo.

MANDA MARCELINO
Y en esas estamos, con nueva gente llevando el timón de nuestro Valencia, y todos confiamos en que este Valencia de Marcelino de un golpe de efecto en Sevilla y siga de plena vigencia esta escalada de autoestima indudable que se ha apoderado de todos y cada uno de los que queremos a un Valencia triunfante en este año tan repleto de anécdotas y de recuerdos. Y la tozuda realidad nos indica que ahora sí es posible dar ese golpe de efecto en un partido tan singular y especial para el Valencia. El duelo mide a un equipo en plena fase ascendente y con la moral ciertamente elevada ante un Sevilla que pese a ir por delante en el marcador está acusando los defectos del mal trabajo de Machín al frente de la nave rojiblanca. El tema es sencillo de entender. Tres puntitos separan a hispalenses de valencianos, a favor de ellos, pero la moral, esa que no se puede medir de ninguna forma, rodea al Valencia de una forma tan positiva que yo no recuerdo nada parecido en los últimos años de aficionado al fútbol. Ahora bien la pregunta parece obvia: ¿quién jugará este inminente duelo? Pues miren, podemos hacer todo tipo de cábalas, pero indudablemente ambos equipos tienen a dos maestros de ceremonia. Por un lado está nuestro parejo en el mejor -posiblemente- momento de su carrera y por parte contraria la manija del Sevilla obra en poder de un Banega que en el caso de que esté inspirado nos puede crear muchos problemas.

Y OTRO CAMBIO
Pensemos en el Valencia, en el grueso de nuestro Valencia, y para mi quedan al margen de Parejo dos asuntos que Marcelino lógicamente maneja a su antojo -es su poder, justo es decirlo- pero debo añadir, con todo el respeto que obliga el meterse en estos puestos, que yo veo que a Guedes todavía la falta mucho recorrido para ser el Guedes de antaño y por contra el banquillo aguarda a un Soler que con la selección sub-21 recuperó todas sus ganas de triunfar en su deporte jugando precisamente en la zona izquierda del centro del campo de España... que es precisamente donde da la impresión que Guedes, un entrañable pero un mal Guedes, cuenta con todo el apoyo del mundo de Marcelino para que sea titular en este y en muchos futuros envites. Y miren, pase lo que pase en el duelo, a mi me encantaría que Marcelino si se diera cuenta que hoy por hoy un Soler motivado y enrabietado rinde bastante más sobre el terreno de juego que un Guedes al que todavía este año estamos esperando que reaparezca. Marcelino manda y no se intuyen cambios... pero a mi me encantaría dar una vuelta de tuerca y reinventar al Valencia. Sería precioso en este Centenario.

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