en las últimas seis temporadas han llegado libres cinco jugadores y callejón es otra posibilidad

Meriton y la carta de libertad: una fórmula con rédito económico pero no deportivo

22/03/2020 - 

VALÈNCIA. El parón del deporte por la crisis del coronavirus y la incertidumbre ante el desconocimieto acerca de cómo se podrán reanudar las competiciones no priva a los clubes de pensar en la planificación de la próxima temporada. El Valencia sigue pendiente de las oportunidades de mercado que se puedan poner a su alcance y la firma de futbolistas con carta de libertad es una de las opciones sobre la mesa. 

Si bien el extremo del Nápoles José Callejón -que termina contrato el próximo 30 de junio- rechazó la última propuesta de renovación de De Laurentiis y ya figura en el radar de varios clubes de Europa, también han existido otras llegadas de jugadores a coste cero que terminaban contrato en sus equipos y que el Valencia aprovechó para firmar libres. Desde que Meriton adquiriera la mayoría accionarial del club hace seis temporadas, han sido concretamente cinco las incorproaciones con carta de libertad:

Zakaria Bakkali

El belga aterrizó en Valencia tras finiquitar su contrato con el PSV Eindhoven en 2015. Fue, de la mano de Jorge Mendes, la primera alta libre de Meriton. Tenía 19 años y nunca terminó de confirmar la vitola de promesa con la que llegó al cuadro de Nuno Espirito Santo. Una pubalgia mal recuperada le obligó a operarse a mediados de ese curso, en febrero, y retornó al siguiente para firmar otro año por debajo de las expectativas generadas. Marcó tres goles con la blanquinegra, uno de ellos de bella factura en Mestalla frente al Levante. 

El caso es que Bakkali, sano o con problemas de pubis, nunca terminó de convencer a la parroquia valencianista ni a los cinco técnicos que vio pasar por el banquillo del Valencia durante sus dos campañas de estancia. Con escaso protagonismo pero con alguna esperanza de explosión, marchó cedido al Deportivo de la Coruña. Allí descendió a Segunda División, cuajó una temporada muy discreta -también con lesiones de por medio- y en verano de 2018 fue traspasado al Anderlecht por una cantidad cercana al millón y medio de euros. Un negocio, en este caso, poco fructífero para lo que se esperaba en un principio.

Martín Montoya

Un verano después que Bakkali, firmó en el Valencia un lateral derecho sin oportunidades en el Barça y con poco éxito en las dos cesiones que había protagonizado hasta entonces. Martín Montoya era un descarte de Luis Enrique y había sido todo un trotamundos en cuestión de seis meses: ese invierno, el Inter de Milán había roto el acuerdo de cesión de dos cursos con los culés -de hecho, los lombardos pagaron 1,2 millones de compensación por la devolución- y Montoya recaló en el Betis cedido media temporada. En el Villamarín, esta vez sí, cuajó unos meses potables. 

Fue ese verano de 2016 cuando el Valencia, con Suso García Pitarch a la cabeza, decidió contratar libre al catalán. Su primera campaña fue lo suficientemente aceptable como para que, a la siguiente, Marcelino García Toral lo considerase apto para ser su lateral derecho titular, con Nacho Vidal relegado a un segundo plano. Eso sí, al fin de ese curso Montoya pasó a ser prescindible para el asturiano y se fue traspasado al Brighton por 7 kilos. Un caso positivo para Peter Lim en lo económico, aunque pasó sin pena ni gloria en el plano deportivo.

Nemanja Maksimovic 

El serbio es otro de los futbolistas que llegaron libres y, tras una huella difusa en el campo por la falta de minutos, sí dejaron una suculenta cantidad en las arcas del club. La historia del fichaje de Maksimovic es una de esas telenovelas para la posteridad que rodó el Valencia de Meriton en la temporada 16/17. En el mercado de invierno, en plena ebullición de desencuentros entre propiedad, dirección deportiva y cuerpo técnico, Pitarch firmó con carta de libertad al joven centrocampista procedente del Astana para que se incorporase a la disciplina del club ese verano de 2017. Podía haber fichado de inmediato, pero las desavenencias con Prandelli y las expectativas del italiano en esa ventana de fichajes frenaron su incorporación en enero. La famosa filtración de la fotografía de la reunión en Italia de Suso con el jugador quedará para la historia negra de las gestiones de Meriton en el Valencia. 

 

Maksimovic llegó en julio directo a las órdenes de Marcelino y este lo consideró una buena pieza de rotación. Vivió en Mestalla una temporada sin apenas oportunidades: algo más de 600 minutos repartidos en 21 encuentros. Marcó un golazo ante Las Palmas en Copa del Rey y dejó muy buenas sensaciones en el momento de gracia que atravesaba el Valencia de la 17/18. En los ratos más crudos fue donde dejó dudas. Por eso firmó Coquelin y el serbio quedó sin sitio en los planes futuros del técnico. 

Maksimovic salió traspasado al Getafe en el mercado estival por 5,5 millones de euros y una opción de recompra de 7,5, por si reventaba en el Coliseum y se podía sacar un importante rédito económico a posterori. Entonces Mateu Alemany ya pilotaba el avión de Lim. El pasado mes de mayo -cuando expiraba el derecho de readquisición- el Valencia acordó con los azulones el desembolso de otros 5 kilos más el 30% de una futura venta como compensación por renunciar a ejercer su opción de compra. En total, 10,5 millones es el montante que el club recibió por el serbio. Otra operación sin rendimiento deportivo pero sí económico en un fichaje con carta de libertad.

Jason Remeseiro

En este caso, el rédito puramente económico todavía no ha llegado con el gallego, pero es el cuarto futbolista libre que ha firmado la propiedad en su etapa en el Valencia. Llegó procedente del Levante y dejando atrás una ola de críticas por esquivar la renovación en Orriols y, para más inri, cruzar a la otra acera de la ciudad. El fichaje de Jason no se hizo oficial hasta este pasado verano a pesar de que en febrero Marcelino ya sabía que era el primer fichaje de la siguiente temporada. 

Aún así, el gallego no consiguió satisfacer las necesidades del entrenador para su nuevo Valencia campeón de Copa y con apasionantes retos por delante. Terminó saliendo también dirección Getafe en los últimos coletazos del mercado. De hecho, fue valencianista en las tres primeras jornadas de la actual Liga, aunque en ninguna de ellas fue convocado. A las órdenes de Bordalás empezó como un tiro, jugándolo casi todo e incluso marcando en Mestalla -su único tanto hasta la fecha-, pero despareció fulminantemente de las alineaciones con la llegada de 2020. Desde entonces solo ha jugado un partido de Copa contra el Badalona, por lo que si se reanuda la competición y sigue sin acumular apariciones será complicado sacarle demasiado jugo económico el próximo mercado.

Elaquim Mangala

Es el último hombre con carta de libertad que ha llegado al vestuario de Mestalla. En este caso, el objetivo, mucho más deportivo que de rentabilidad económica futura, no está siendo cumplido. El francés era el cuarto central que demandaba Marcelino y, tras la lesión de Garay, se convirtió en una pieza de la que echar mano para Celades. Mangala no está dando, por el momento, el rendimiento esperado. Tras la expulsión de Gabriel en Champions, se le presentó una gran oportunidad de demostrar su validez en la eliminatoria ante el Atalanta... y solo pudo jugar la ida. 

Además, su contratación se llevó a cabo a expensas de una revisión médica tambaleante. El francés se lesionó de gravedad en su rodilla derecha en el Everton hace ahora dos temporadas, y desde entonces no ha jugado al máximo nivel. El Oporto descartó su fichaje en junio tras el chequeo médico pero el Valencia sí lo consideró apto en agosto. Lo que está claro es que Mangala, hoy, se suma a la lista de incorporaciones libres de poca productividad deportiva de Meriton y, a la espera de una futura mejoría, sus 29 años y su propensión a lesionarse descartan cualquier rédito económico.

La carta de libertad sigue siendo parte del plan

Hay que remontarse al fichaje de Seydou Keita para recordar un fichaje gratis con una marca potente en la retina del valencianista... pero entonces no había llegado Lim a Mestalla y era Rufete quien se vestía de arquitecto para rearmar la plantilla de arriba a abajo durante el invierno de 2014.

La opción de Callejón es una de las que pueden ser estudiadas por César Sánchez de cara al próximo mercado. Si bien es cierto que el salario que percibe en Nápoles -3,5 millones de euros- es alto, una llegada gratuita del granadino podría hacer más asumible su ficha. En cualquier caso, el Valencia todavía no ha postulado al '7' napolitano, mientras que otros clubes sí le han tanteado tras su última negativa a De Laurentiis. 

La edad de Callejón (33) también tiende a descartar que se pueda conseguir una plusvalía años más tarde, por lo que en este caso la búsqueda del rendimiento deportivo e inmediato sería la meta principal en una incorporación ya de inicio complicada.



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