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diario fer / OPINIÓN

Reemprendiendo el viaje

10/05/2020 - 

VALÈNCIA. Me gustaría compartir una reflexión haciendo referencia a un poema que leí hace tiempo y he vuelto a encontrar durante estos días . Se llama 'Ítaca' de Constantino Kavafis. Esta obra me llevó a pensar acerca de alcanzar la felicidad, no sólo si se consigue una meta sino por el hecho de andar el camino.

Mi viaje a Ítaca comenzó hace 50 años. He tenido oportunidad de conocer muchos puertos y adquirir lo que el poeta llama "tesoros", que para mí son experiencias vividas, aprendizajes, momentos agradables, bellísimas personas y situaciones que han enriquecido mi viaje.

El deporte ha sido un puerto que siempre me ha gustado visitar. Ya de pequeña le insistía a mis padres para dejar las clases de piano cuanto antes y hacer ejercicio. De mayor, al terminar un turno en el hospital iba a correr a la playa o a nadar, también durante las vacaciones disfrutaba junto con amigos de esquiar o hacer senderismo.

Sin embargo, algunas veces -y vuelvo a referirme al poema- durante nuestro viaje a Ítaca podemos encontramos con “lestrigones y cíclopes”. Hace algunos años me topé con ellos, mi vida dio un giro radical y todo cambió: salud, trabajo, costumbres... Mi mundo se conmovió, algo semejante a lo que nos estamos enfrentando con esta pandemia del Covid19, donde sentimos miedo, incertidumbre, temor a perder todo aquello por lo que hemos luchado... 

En aquel momento, como ahora, me di cuenta que tanto la motivación y la esperanza que llevamos dentro del alma como el conjunto de tesoros que, a lo largo del camino, hemos ido acumulando -llámense familia, amigos, fe, sabiduría, gratitud, humildad, perseverancia- están para sostenernos y ayudarnos a encontrar el rumbo nuevamente.

Por tanto, me parece necesario centrarse en el hoy y en el ahora con la conciencia de que, aunque hemos perdido mucho y a muchos, aún tenemos la posibilidad como sociedad de levar anclas formando una cadena que se haga más fuerte, reforzando cada uno de sus eslabones, tirando todos a una... Y así dirigirnos a otros puertos, con nuevas ilusiones y energía, pues hemos aprendido que todos somos necesarios. 

 


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