Aparecen las primeras dudas

20/10/2020 - 

VALÈNCIA. Temporada muy complicada, mucho. De esa manera se piensa en el vestuario del Valencia CF tras el análisis de los hechos que han rodeado al club en los últimos meses.

El clima de inestabilidad provocado por las constantes decisiones inexplicables de la propiedad ha generado un clima de terremotos constantes que en lugar de aislar al vestuario y dotarle de la tranquilidad necesaria para realizar su trabajo en las mejores condiciones, ha acabado por transmitirse a la dependencia del club que debería de estar más preservada, la de los profesionales.

Teniendo en cuenta todo lo vivido solo en las dos últimas semanas (inacción en el periodo de fichajes, dimisión del entrenador pese a la petición del vestuario, marcha atrás del abandono por motivos económicos, auto ratificación pública del propio preparador ante el inmovilismo comunicativo del club y el tema Kondogbia) los futbolistas saben que están solos en esta pelea. No hay nadie a quien dirigirse en una situación de dificultad, ni hay nadie del club que pueda pisar ese vestuario para comunicar algún hecho importante (las reuniones con la directora financiera del club, Inma Ibáñez cuando el retraso en los pagos fue una muestra palpable) o incluso para elevar el nivel de exigencia. La relación con el presidente Anil Murthy es la justa que se debe a un superior. Pero ni se cree, ni se confía en él.

Por ese motivo, los futbolistas tienen claro que el objetivo es llegar lo antes posible a los 42 puntos; es decir, eludir el descenso de categoría. No se trata de un problema de potencial futbolístico tanto como de un conflicto de entorno tóxico.

La figura de Javi Gracia


Si todo ello fuera poco, en algunas áreas del club comienzan a existir dudas sobre el entrenador Javi Gracia. La dimisión presentada pese al ruego de su plantilla, unida a la imagen del equipo en algunos encuentros, ciertas decisiones y los resultados (dos victorias en seis partidos), han dejado una grieta y hay dudas sobre el cuerpo técnico. Si bien no se puede hablar de una pérdida absoluta de confianza, si hay decisiones y planteamientos que despiertan ciertos interrogantes en cuanto a opciones escogidas y desarrolladas por el cuerpo técnico. Las victorias son las únicas capaces de aplacar esta última cuestión, sin embargo, el resto de problemas son de un calado mucho más hondo. El vestuario lo sabe y por ello se prepara para una temporada muy difícil.

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